miércoles, 18 de julio de 2018

calabazas imperialistas





Las ansias territoriales del supuesto calabacín que resulto calabaza son increíbles. Todas las mañanas me acerco sigilosamente  y creo que  la veo crecer por segundos. Mas si ella advierte mi  presencia (que lo hace) se para y se hace la indolente, pero en cuanto me doy la vuelta vuelve a las andadas, despliega sus tentáculos (zarcillos), se oye el ruido susurrante y sigue avanzando terreno. Seguro que es una planta leída  y como tal sigue las técnicas de  la expasión según el modelo del imperio romano (es más, aseguraría también que mi edición de la Guerra de las Galias[1] tiene rastros verdes en sus hojas, lo que ya no sé es si lee en latín o en castellano, ya que mi edición es bilingüe) O quizás , como ya he dicho que es muy leída, está preparandóse para pillarme y atarme con sus zarcillos y convertirme en una Gulliver(a)[2] atrapada en el reino de la calabaza creciente (y no, no es el título de una nueva película de Indiana Jones), ay creo que  tendré que hacer mis visitas con guardaespaldas dada su voracidad. Si sigue creciendo a este ritmo voy a tener que patentar una nueva especie de calabaza y mandar su semilla a Svalbard[3] o en su defecto al Banco de Germoplasma de la Unidad de Horticultura de Real Jardín Botánico de Madrid [4].
zarcillo ayudando a sujetar tira de led solar
Y encima lo malo, es que ante su ejemplo las tomateras están siguiendo los mismos planes y he tenido que cortar de raíz estas tendencias. Hoy he cercenado su crecimiento vertical para favorecer una floración más adecuada. Esto la verdad, es que siempre me provoca pena pero se hace necesario. Ya tengo flores pero parece que no consiguen pasar a tomatitos a pesar de mis esfuerzos polinizadores y de que todo está lleno de abejorros libando en las lavandas que nos rodean.  ¿conseguiré tomates este año?. Menos mal que los pimientos de padrón están a lo loco y podemos comer casi constantemente, …
No se puede tener todo, pienso mientras me pongo el sombrero y tarareo la música de Indiana  Jones[5] antes de enfrentarme a la calabaza.



[1] Commentarii de bello Gallico obra de Julio César, narrada en tercera persona describe la campaña de este contra los ejércitos locales galos de 58 al 50 a.C. Con ella Julio César forja su leyenda por lo que debemos leerla con cierta distancia, pero sin duda es un relato muy interesante.
[2] Los viajes de Gulliver (1726), sátira en prosa de Jonathan Swift (1667-1745) y todo un clásico universal, se presenta como el relato de un viajero. En la primera parte del relato narra cómo llegó a cierto lugar (Tasmania) y fue reducido y hecho prisionero por los habitantes de Liliput de tan sólo 15 cm de altura quienes lo atan y anclan en la arena de la playa. Logra ganarse su favor peleando con otro pueblo cercano aunque finalmente cae en desgracia pero consigue escapar para iniciar así el siguiente relato… pero si quieres saber cómo sigue debes leerlo!
[3] Banco Mundial de Semillas de Svalbard, ver entrada en este blog de 26 de octubre de 2016 Experimentos de laboratorio (2)
[4] Almacén de semillas de la sección de horticultura del  Botánico de Madrid que tiene entre sus objetivos  la conservación  de semillas silvestres y el apoyo a la colección de plantas vivas. El Banco de Germoplasma cuenta con una colección de unas 2500 semillas almacenadas en condiciones que permiten asegurar su conservación a largo plazo. Las semillas se almacenan a baja temperatura y en condiciones de alta desecación, y se encapsulan para asegurar la hermeticidad de los envases.
 
[5]<< https://www.youtube.com/watch?v=-bTpp8PQSog>>

martes, 10 de julio de 2018

pimientos y limas






…Y llegaron los pimientos (de Padrón) y fuimos felices y comimos pimientos[1], pero esto sólo es el inicio. Los primeros pimientos siempre saben mejor y los cuatro plantones de Cebreros se han adelantado a los tomates. Este año que yo ni pensaba en tener pimientos antes de septiembre he tenido un pequeño regalo. Esto es curioso cuanto poco, ya que este año toda Galicia se quejaba del retraso en la temporada y los pocos que iban saliendo era a precio de oro. Y claro, yo pensaba si en Galicia van con retraso pues aquí lo mismo, pero por otra parte veía como las cuatro plantas crecían y crecían: todas a la misma altura, todas con varias ramas y al final todas con flores. Todas igualitas como si fueran cuatrillizas, pero claro, yo pensaba en The dark Mirror[2], y recordaba a las gemelas  Collins y pensaba ¿cuál de ellas será la mala?. Al final todas han dado pimientos, ahora a seguir así todo el verano, ah, y lo más importante, este año todavía sin la impertinente visita de Don Pulgón.

Al final parece que el premio a la "Más Desdichada" se lo lleva la pobre lima, eso sí, ex aequo con mi orquídea que no se libra de la cochinilla). Tras pasar una horrible primavera llena de pulgón rojo que apenas podía erradicar ahora se ha pasado a la mosca blanca y me he visto obligada a pasar a fumigación química. Tras el tratamiento de choque parece que se va recuperando pero ya he perdido la esperanza de que este año me de limas, a la vez que me pregunto en qué fallé: ¿exceso de agua, exceso de nitrógeno, falta o exceso de sol…? ¡Hay que difícil es ser una buena hortelana!
 

P.D. Las tomateras por fin tienen flores, yujuuuu…

 



[1] Versión vegetariana del famoso "fueron felices y comieron perdices", con el que suelen acabar los cuentos infantiles. ¿Qué tal si popularizamos esta nueva expresión tan verde?
[2] Película del año 1946 dirigida por Robert Siodmak, con Olivia de Havilland en un doble papel. Curiosamente la música corre a cargo de Dimitri Tiomkin (1894-1979), muy conocido en la década de 1950 por ser el diseñador de cabecera de numerosísimos westerns (obtuvo el Oscar por la música de Sólo ante el peligro en 1952, Débiles y poderosos en 1954 y El viejo y el Mar en 1958,  además de  6 Globos de Oro)

lunes, 2 de julio de 2018

Entre tomates, pimientos y calabazas


 
Las tomateras siguen creciendo y creciendo, pero ¿dónde están las flores?, parece que este año se retrasan. Me preocupa que no aparezcan, pero por lo que voy preguntando por la zona este año va todo muy retrasado fruto de esta primavera fresquita y lluviosa. Mientras tanto puedo disfrutar de los olores de las matas, ¡ay ese olor!, qué bien huelen las tomateras, o al menos a mi me lo parece. Me encanta ese olor y el del césped recién cortado, pero he leído que ese olor, que a casi todos nos agrada, no es otra cosa que una llamada de auxilio “química” y un grito de dolor de la pobre hierba[1], se me eriza la piel de pensarlo, millones de pequeñas hierbecitas gritando y sufriendo y a mí me encanta ese olor, ¿seré una psicópata en potencia?, ay, si a veces es mejor no leer, si lo haces luego vas y te enteras de cosas que…, vamos que todo el mundo sufre como dice el grupo R.E.M. en la canción[2].


El resto de mi huerta… pues ahí va, los calabacines creciendo y floreciendo. En cuanto a la calabaza invadiendo que ya se sabe que es los suyo.  Esto ha provocado ciertos debates y problemas entre la calabaza y la hortelana. Ella quería a toda costa prosperar por encima de mis guirnaldas de luz y yo, su hortelana, pretendo dirigirla hacia otro lugar. Finalmente creo que lo he conseguido aunque ya veo que no todas las calabazas son tan colaborativas como la que se convertía en carroza para Cenicienta[3].

Y del mundo animado no salgo porque otra vez he tenido que convertirme en abeja[4] para poder ser yo la polinizadora de mis pimientos. Como se dice vulgarmente: ¡para lo que ha quedado una…!
 



[1] Esto parece que lo dicen sesudos investigadores universitarios como David G. Jara doctor en bioquímica por la Universidades de Salamanca  y Madrid y autor de El reino ignorado (2018)  quien explica que las plantas liberan compuestos químicos volátiles para quejarse del daño que se les infringe. También explica los mecanismos ingeniosos de las plantas para procurarse luz, detectar intensidades lumínicas, defenderse ante otras plantas o insectos e incluso la capacidad para procurarse relaciones simbióticas con otras especies animales, o colonizar ecosistemas hostiles, y todo ello careciendo de redes neurológicas por lo que insistiendo en que no se puede extrapolar esos datos y a asegurar a las plantas “sentimientos humanos”.
 Si queréis saber algo más os dejo estos enlaces:
 
[2]  R.E.M., Everybody hurts (1992)
 
[3] Cenicienta, cuento de hadas  clásico, siendo las versiones  más conocidas la de Charles Perrault (1697)  o la de los Hermanos Grimm en el siglo XIX, y la versión más edulcorada la de W.Disney (1950)
 
[4] O mamporrera de pimientos en lenguaje más bruto.

lunes, 11 de junio de 2018

Aguas primaverales


Tras días y días de lluvias, a veces torrenciales y otras veces suaves, pero siempre persistentes me viene a la cabeza la novela de Ivan Turguénev[1], Aguas primaverales (1872) que se abre con un proverbio ruso que viene a decir algo así como: “Días que fueron felices, pasados años amables, ¡qué deprisa habéis corrido cual aguas primaverales!. Aunque vaya en contra del sentir generalizado este tiempo me encanta y a mis plantas también[2]. ¡Vaya estirón que me han dado!.

 
 
De frágiles plantones ya hemos pasado a plantones que se alzan y compiten entre ellos. Ya he tenido que comenzar a atar las pequeñas tomateras que empiezan a engordar sus tallos. Será el tiempo, o el buen material que tengo este año, pero el caso es que empiezo a pensar que se han reconocido como parte de la familia. Y esto parece ser bueno, a tenor de lo que acabo de leer en un artículo[3] publicado recientemente en Nature Comunications, en el que un grupo de investigadores del CSIC han demostrado que la floración depende del ambiente en que se desarrollan las plantas. Así, demuestran como las plantas reconocen la identidad genética de sus vecinas y establecen vínculos entre ellas, provocando más floración que atrae a más polizinadores hacia ellas asegurando cultivos más eficientes. Seguro que mis plantones Quinodolores se han reconocido entre ellos y se han puesto de acuerdo para dar el estirón y además, les han gustado los pimientos de Cebreros que también cooperan. Estos últimos están tan creciditos que incluso ya tienen arranques de flor. Además, supongo que debido a este clima interesante del que disfrutamos este año puedo asegurarme unos días de tranquilidad porque ¡todavía no tengo pulgón!, Bueno, creo que este año no me hará falta publicar mi propuesta anual de empleo en Mariquitas’News, para mariquitas residentes bastará con algunos escuadrones itinerantes[4].

 

 
 
Los calabacines van bien con alguna que otra flor pero los que parece más retrasados son los tomatitos cherry, pero tendré que dar tiempo al tiempo. Y mientras ellos crecen os dejo con la música de The Beatles, Rain[5], que según el mismo Lenon trataba sobre la gente que se queja siempre de la lluvia (que por supuesto no es mi caso).



[1] Iván Turguénev (1818-1883), escritor, novelista y dramaturgo ruso
[2] Creo que los perros y sus amos se acaban pareciendo y creo que sucede lo mismo con las plantas y sus cultivadores.
[4] Y que conste que no se trata mariquitas “falsas autónomas”, que una es una hortelana atribulada pero seguidora de la ley laboral. Si quieran quedarse siempre tendrían contrato legal…

miércoles, 30 de mayo de 2018

Escalera de aromáticas


Seguro que pensabais que me había olvidado del jardín aromático, ¡de eso nada, monadas!, también este año disfruto de un pequeño jardín aromático-culinario, ya que  en la cocina de mi casa se les da un gran uso. Este año también han cambiado de ubicación y espero que aguanten mejor el calor.
 
Como podeis ver en la foto tengo:
 

-2 Lavanda officinalis,

-1 Lavandula stoeches (el año pasado fue la que más insectos atraía, la debían encontrar muy sexy porque siempre había abejorros pululando a su alrededor, al parecer, según sesudos estudios, los abejorros prefieren las lavandas y las dalias)

 2 Mentha suaveolens, para postres y mojitos (sí, ya sé que el mojito mejor con hierbabuena, pero era la que encontré a finales de abril, ya pondré alguna más).

2 Coriandrum sativum (imprescindibles para mi curry, soy una de las mejores cocineras de curry fuera de la India),

1 Ruta graveolens, en realidad no sé para qué usarla pero es tan bonita que no me pude resistir. En la Roma antigua si era usada en muchas recetas, según cuenta Apicius[1], pero en realidad se la conoce más por sus propiedades tóxicas y/o abortivas que por las cualidades beneficiosas que proporciona. En cualquier caso aquí os dejo un enlace para animaros a consumir hierbas de todas clases[2], y que conste que no estoy alentando al vicio…

1 Origanum vulgae (buenísimo en las ensaladas o en las pizzas),

 1Thymus citriodonus (¡Qué bien huelen!)

1 Allium schoenoprasum, cebollino, (imprescindible en los platos del Ayudante de Huerto, que ya se sabe que es un total afrancesado en lo que a cocina se refiere).

A todas estas añadimos las plantas residentes (aunque por los años que llevan ya les ha dado tiempo a terminar su MIR y ser titulares con plaza en propiedad) como son la lima, el mandarino y el laurel que este año también cambio de maceta.

Y la nueva novísima de este año es una fresa, Fragaria[3], que parece que se ha adaptado bien y ya tiene sus primeras flores sobresaliendo entre sus frondosas hojas. Por cierto que he leído que las hojas tiernas también se consumen como verdura. Para ello debe recogerse cuando la planta esté bien florida…bueno este año no innovaremos y esperaremos a poder consumir algunos de sus frutos.

Y ahora para terminar, os propongo una película con las que os sentiréis identificadas/os, (aunque conste que a mí me encanta este tiempo): Un Abril encantado,[4] aunque ya estemos a finales de mayo y no lo parezca por las numerosas lluvias que cruzan todo el país. Basada en el libro de Elizabeth von Armin[5]. Arroparos y empezar a soñar con jardines y flores, brisas llenas de buenos olores, colores mil, días de sol,…



[1] Apicius, Marco Gavio Apicio, gastrónomo romano del siglo I, supuesto autor del libro De re coquinaria. Rico y excéntrico, dilapido su fortuna en busca de los mejores manjares elaborados en complicadas recetas que recogió en su libro. De re coquinaria en realidad responde más a una recopilación y a añadidos sucesivos realizados a través de los siglos. La primera edición impresa corresponde a 1498 (Milán). Fue muy citado, tanto en su época como en siglos posteriores, y hoy en día es libro de cabecera para numerosos cocineros.
[2]El yerbero moderno cantado por Celia Cruz  en: <https://www.youtube.com/watch?v=skRHXzAM304>
[3] Su nombre proviene del latín fraga que se deriva de fragum, fragante, debido al buen olor de su fruto. Las variedades son muchas y varían en cuanto al tamaño y sabor de sus frutos, ricos en vitamina C y flavonoides.
[4] Un abril encantado (1992) dirigida por Mike Nevell, con Joan Plowright y Miranda Richardson (Globo de Oro de 1992).
[5] Elizabeth von Armin (1866-1941): escritora y novelista de vida poco convencional (os recomiendo Todos los perros de mi vida, donde compara a sus perros, amantes y maridos de forma ácida y divertida). En sus libros descarga vitriólicas críticas y pullas a la sociedad en la que vive, acompañada de delicadas  descripciones de jardines, todo ello con mucho sentido del humor).

miércoles, 9 de mayo de 2018

no juzgues por lo que plantas...


“No juzgues por lo que cosechas sino por lo que plantas”[1], me repito una y otra vez mientras comienzo la plantación de este año. Año en que los fríos han retardado el inicio, ahora ya con las mesas plantadas no quiero ni pensar en el resultado final pero, ¡ay!, una no puede por menos de preguntarse por su evolución, por si crecerán, por si los fríos repentinos no los estropearán, por…, etc, etc. La vida de la hortelana es dura.

Para empezar este año he decidido, a modo de hortelana dictatorial, que cambio de ubicación las mesas de huerta. Para esto tuve que contar con la inestimable colaboración de Mi ayudante de Huerta, el Sr.J., juntos, y con la música de Gloriana de Britten[2] en mi cabeza, movimos las mesas, acarreamos sacos de tierra y abono, removimos entusiásticamente la tierra hasta que nos dolieron los brazos, colocamos el nuevo riego, tendimos nuevas mangueras, taladramos estas para instalar los riegos… y por fin, ¡voilà! Ya nos encontrábamos preparados para la siembra.


Calabacín o calabaza, tomates cherry y tomate rosa

pimientos de padrón

tomates quinodolores
Este año (parece que por fin voy aprendiendo) había decidido poner muchas menos plantas para no provocar los consabidos “aforos repletos” que me ocasionaba luego una superpoblación difícil de cuidar, compitiendo entre ellos por el escaso pedazo de suelo que les correspondía. Así que encargue tres tristes tigres[3], digo plantones, de pimiento de padrón que me habían de traer de Cebreros y luego fui afortunada con otra serie de plantones que me proporcionó la Sra.P, bueno, en realidad los plantones pertenecen a la Sra.D y el sr.Q. que habían provisto a la Sra.P de plantones para que esta se iniciara en el tema huerto (sí, ya somos legión de temerarias hortelanas sin mucho conocimiento previo). En resumen, ahora cuento con 2 tomates cherrys y 3 tomates y un, no sé sabe todavía, calabacín o calabaza. En honor estos hortelanos los tomates lo he rebautizado con el nombre de variedad “Quinodolores”. Junto a los plantones también me han transmitido sus conocimientos, así, por ejemplo me he enterado, que debo cosechar el primer tomate que salga, acortarlo en rodajas y dejar secar sobre un papel de periódico. Una vez seco, esa simiente es la que debo conservar para plantar la cosecha del año que viene. Otro “horticonsejo”, como dirían en Bricomanía[4], aconsejan plantar lechugas junto a los tomates.

Tened por seguro que los seguiré y os iré contando los resultados.

calabacines y cebollino
También planté una matita de tomate variedad rosa (Solanum lycopersicon) y dos de calabacín (Cucurbita pepo), uno del invernadero y otro procedente de Villar de Prado. ¿cuál resultará mejor?...

¡El huerto está por fin en marcha!



[1] Robert Louis Stevenson (1850-1894), novelista, poeta y ensayista escocés, autor de la para mi inolvidable La isla del tesoro, que tan buenas tardes me hizo pasar, un clásico de la novela de aventuras que todo joven, y no tan joven, debiera leer al menos una vez en la vida.
[2] B. Britten, (1913-1976), compositor británico, recibió el encargo de realizar una ópera para conmemorar la subida al trono de Isabel II en 1953. Para ello compuso Gloriana, que narra la relación de Isabel I con el conde de Essex. Vamos una ópera de una reina para otra reina, así que, ¿qué mejor música podía escuchar yo, la Reina y esclava de mi huerta?.Os dejo el enlace para que podaís escuchar algo de ella:
 
 
[3] Tres tristes tigres, título de una novela publicada en 1965 por Guillermo Cabrera Infante (Cuba 1929 – Londres 2005), caracterizada por el uso ingenioso del lenguaje y con referencias a otras obras literarias. Tuvo gran repercusión dentro de lo que se conoció como el boom latinoamericano.
[4] Bricomanía programa de TVE dedicado al bricolaje y a la jardinería que comenzó a emitirse en 1994. La sección de jardinería la presenta Íñigo Segurola de forma amena y divertida con fáciles trucos para mejorar nuestras plantas.