jueves, 21 de diciembre de 2017

solsticio 2018


Tan sólo con oir la palabra se evoca un sinfín de sensaciones, repetid conmigo cual letanía: solsticio, solsticio, solsticio…[1]

Bueno, pues ya hemos llegado otra vez a la noche más larga del año, ya disfrutamos de días cortos y fríos, reposo de plantas y huertas y también de su hortelana. La tierra tranquila y su hortelana sin nada que hacer, excepto esperar un poco más para iniciar los semilleros, remover un poco la tierra e iniciar de nuevo el ciclo.
Así de triste luce mi huerta
 

Mientras tanto descansad y relajaros con esta poética invocación al viento de Sebastián Durón[2] , si bien él lo aplica al Niño Jesús en El blando susurro, yo me permito aplicarlo a mi huerta. El texto es bellísimo y no me resisto a compartirlo (aunque no entero), pero ahora bien, con alguna modificación que el maestro perdonará. Ya se sabe que la poesía, la música y el arte es de quien lo necesita. No así los frutos de mi huerta que son míos y sólo míos, pero los comparto con mi Ayudante de Huerta (esto lo hago por su escasez, ante una gran huerta sería más generosa…¿?).

 

Quedito airecillo,

no vengas, no vengas,

que mi huerta se ha dormido (…)

 

… el blando susurro

las hojas no muevan

guardándola el sueño

que, aunque duerme, vela.

Que mi huerta se ha dormido (…)

 

Las flores su nácar

detenido tengan

haciendo el silencio

que parlero sea.

Que mi huerta se ha dormido

porque le ha vencido

su misma fineza…

 

Raquel Andueza y La Galanía localizaron el texto y su partitura y lo interpretaron, magníficamente, el 15 de diciembre de este año en el Auditorio Nacional de Madrid. Sin embargo, por desgracia no logro localizarlo en youTube para que podáis escucharlo. No obstante,  os dejo el enlace a otra obra de Sebástián Durón, Sosieguen Sosieguen: https://www.youtube.com/watch?v=gGks7Cwn5dc

¡Feliz Solsticio y mejor 2018!



[1] Ver entrada de 21 de diciembre de 2016: Solsticio de invierno
[2] Sebastián Durón (1660 – 1716) compositor y organista español, uno de los mejores autores de música escénica de su época. Fue maestro de Real Capilla con Carlos II y con Felipe V, aunque al tomar partido por el archiduque Carlos de Austria durante la Guerra de Sucesión Española, fue destituido y se exilió a Francia donde murió. Fue acusado por el padre Feijoo como responsable de la decadencia de la música  española al haber adoptado un aire italianizante en sus obras…

lunes, 13 de noviembre de 2017

Los últimos de noviembre


Yo pensé el año pasado que batía el record de recogida tardía de tomates, pero todavía no sabía que este año realizaría la última cosecha ¡un mes después que en el 2016!. A este ritmo voy a entrar en el Libro de los Records. Ya veremos el año que viene a qué fecha llego si nos entrenamos, los tomates y yo, quizás consigamos un gran record.


 
Pero por fin, el sábado 11/11[1] recogí los últimos tomates verdes. Me debatía en las dudas de la hortelana inexperta y atribulada: ¿qué hago? ¿espero una semana más? ¿los corto ya?. Siempre que puedo preguntó a los hortelanos de la zona y este año parece que todos íbamos muy retrasados en la última recolección, pero ¡ay!, pero yo ¿qué hago? Un día pensaba, los dejo un semana más porque siguen creciendo, aunque claro que no al ritmo vertiginoso del verano. Al día siguiente los miraba y pensaba, es que no crecen lo suficiente. Así que, pensando, pensando en que las noches son ya muy frías para ellos decidí: el sábado los quito.

Una vez tomada la decisión, sin dudarlo recolecto los últimos tomates y arranco las matas. Pero no hago lo mismo con los pimientos porque a estos, que se encuentran en una posición más protegida, decido darles una semana más para que engorden. Ya me parezco   a la bruja mala de Hansel y Gretel[2], tan sólo me falta pedirles que asomen su patita, en este caso pimientito.

Para remate, y dado que el año pasado  el chutney de tomates verdes me quedo de rechupete (y no es porque yo los hiciera, que lo hice, y tampoco porque lo digo yo sóla, que también lo dice el Ayudante de Huerto)  retomo la receta y preparo y emboto 4 tarros de rico chutney.
 

Bueno, pues parece que llegó el invierno a mi huerta…



[1] Aunque esta fecha para la gran mayoría signifique la posibilidad de ser millonario con el sorteo extraordinario de la ONCE, 11/11, hace 99 años para otros significaba una esperanza de vida, de sobrevivir sin más, ya que a las 11 horas del día 11, del mes 11, del año 1918 (11/11/1918) se firmaba el armisticio que ponía fin a la Primera Guerra Mundial con más de 20 millones de muertos entre combatientes y civiles. Ahora esos campos de batalla lucen de manera diferente, pero siempre que paso por ellos y los veo llenos de flores, praderas o incluso huertos no puedo dejar de pensar en aquellos que abonaron esas tierras sin haber elegido ese destino. En su recuerdo os dejo este poema de J. Mc Crae, In Flanders Fields, leído por Leonard Cohen. El poema fue escrito por el teniente coronel médico ante la pérdida de sus amigos en la batalla de Ieper (Ypres) en 1915. Tanto el poema como las amapolas se han convertido en un símbolo en recuerdo de todas las víctimas de la Primera Guerra Mundial
[2] Cuento de hadas alemán recogido por  los Hermanos Grimm, recopiladores de la tradición oral, en 1812.

martes, 3 de octubre de 2017

Octubre


Ya estamos en octubre, aunque no lo parezca porque el calor sigue apretando. El calor sigue y sigue, y de la lluvia no hay ni rastro. Claro que mis tomates no valoran la suerte que tienen conmigo ya que ellos no sufren esta chicharrera porque los sigo regando. Así que ellos, a su bola, siguen produciendo tomates como locos. Mis tomateras siguen teniendo destellos rojos, y esto unido a las acelgas rojas transforma mi huerto en un octubre rojo y con este calor casi me parece que nos encontramos dentro del submarino[1] oyendo los sonidos del sonar.



Las acelgas rojas se han aclimatado bien, que para algo son vascas, y ya tienen hojas nuevas con su bonito tallo rojo. Ah, y antes que nada quiero recordaros las diferencias entre ruibarbo (Rheum rhabarbarum) y este tipo de acelgas ya que del primero sus hojas son tóxicas y tan sólo se consume el tallo. La forma más fácil de identificar una y otra es fijarse en los nervios foliares de las hojas, así, en las acelgas son rojos al igual que sus pencas mientras que los del ruibarbo son verdosos.


No olvidéis que es una planta nativa de la Europa meridional que se adapta a casi todos los terrenos y climas y muy fácil de cultivar (apta para inexpertas hortelanas y con resultados inmediatos (¿qué más se puede pedir a una planta?). La acelga, Beta vulgaris, presenta diferentes variedades con pencas amarillas, blancas o rojas. Todas ellas son ricas en vitaminas A y K, ácido fólico, hierro y fibra, además de sus propiedades antioxidantes, calcio y potasio. Y además se puede comer de mil formas. Pero bueno, para seguir con el octubre rojo os dejo una receta con ese color: salteado de acelgas rojas con calabaza y zanahorias[2], no os podéis quejar del colorido… y para añorar días de lluvia esta canción de Callie Moore[3], October.

 

 



[1] La caza del Octubre Rojo, película estadounidense de 1990, con Sean Connery, como el desertor capitán del submarino nuclear soviético Octubre Rojo, y un insípido Alec Baldwin como Jack Ryan (que hace suspirar por  Harrison Ford).

lunes, 18 de septiembre de 2017

Acelgas rojas


Tras unas minivacaciones dedicadas a conseguir el carnet de auténtica cabra trepadora vasca, y una vez superado el shock de regresar a “lo no-verde”, vuelvo a poner las manos, que no los pies, en la tierra, en mi huerta.

Allí los ojos se me salían de órbita viendo la frescura de sus huertas y los puestos de los mercados, hermosos y repletos de cebollas, puerros, multitud de coles diferentes, achicorias y rúcolas, lechugas variadísimas, tomates y pimientos, patatas azules y normales, y acelgas de todos los colores. No pude evitarlo y me traje varios plantones de acelga roja que espero que prendan bien (la hortelana me dijo que estaba segura de que sí,…, veremos lo que hace el frío invierno).

En fin, que a mi regreso compruebo encantada que por fin los pimientos se encuentran en plena producción y que los tomates no cesan de crecer. Esto resulta paradójico ya que este año, en general, todo el mundo se queja de la escasa cosecha tomatera y la mía ha sido, y sigue siendo, estupenda[1]. Ahora bien tengo que explicar que aunque todas las matas eran de la misma especie y plantadas a la vez, han tenido un resultado muy diferente. La mayoría no ha dado problemas pero sin embargo, tres matas, con  flores desde el inicio, no han producido ¡ni un solo tomate!. Las flores se marchitaban y mientras las matas crecían y crecían a pesar de que las iba pinzando. Harta ya, como una bruja mala al estilo clásico, las he condenado a desaparecer y su lugar ha sido ocupado, previa preparación de la tierra por las nuevas acelgas rojas. Veremos sus resultados, espero que no echen de menos a su tierra, aunque ya se sabe que los vascos viajan mucho y soportan todo con entereza así que seguro que crecen sí o sí.

 



[1] Entonemos con Louis y Ella, la canción de los tomates <<https://www.youtube.com/watch?v=CIYS9EQWkXg>>
Louis Armstrong (1901-1971) el más famoso trompetista de jazz, canta con Ella Fittzgerald (1917-1996), la Reina del Jazz, en este vídeo.

jueves, 31 de agosto de 2017

Regreso


No sé si alguien se preguntaba qué pasaba con mi huerta, pero si pensabais que ya no existía y que su hortelana había desistido de su tarea, os diré que no es así. Tan sólo me ausenté durante unos días dejándola al cuidado del riego automático (que funciona estupendo) y de unos amables vecinos. Toda separación es dura, pero al menos no encontré a mi regreso un desastre colosal. También es verdad que en mi periplo veía huertos ajenos y se me iban los ojos tras la comparación: huertos pequeñitos y cuidados, huertos grandes, huertos junto a cursos de agua, huertos casi de secano, pero casi todos tenían dos cosas en común que llamaban la atención (al margen, claro, de los pimientos, tomates y demás productos habituales): flores y casitas de insectos. Lo primero me encantó, eso de tener flores frescas para cortar y poner en casa tiene que resultar estupendo, pero me temo que yo no tengo sitio y tendré que contentarme con macetas en flor. En cuanto a lo segundo yo ya lo tengo, aunque no al nivel que encontré por Francia. Allí las casitas para insectos son verdaderos palacios y para que veáis que no miento mirar la foto. Claro, ya veo que tendré que construir una gran mansión si quiero retener a las mariquitas, no se conforman con menos y como se saben indispensables para frenar al ejército Pulgón se aprovechan. Y supongo que también querrán servicio de habitaciones y spa, y...

 
Este año ha sido curioso, pues mientras muchos reputados hortelanos se quejan de los resultados de esta cosecha, yo puede decirse que corono con éxito el verano. Bien es verdad que junio resultó un tanto duro con las olas de calor y el ejército de pulgones, calor que continuó en julio y agosto. A esto hemos de sumar las tormentas y aguaceros, incluso granizo, que rompieron y echaron a perder algunos brotes ya en flor o casi. Sin embargo, la cosecha de tomates (raf) este año estuvo bien y además sigue a pleno rendimiento…pero el calabacín, ¡ay el calabacín!.

Desde principios de verano ya observé que la cosa no iba bien, las hojas no alcanzaban el tamaño y verdor de las del año anterior y las flores escaseaban. Hoy mismo me decidí y arranqué las matas que quedaban. Espero que el año que viene sea mejor.

Y los pimientos como siempre, parece ser que en este pueblo van a su aire. El año pasado comenzaron casi a finales de agosto a dar fruto y este hacen lo mismo. La diferencia estriba en que el año anterior las plantas casi no crecieron (aunque sí sus flores) y este año parece que quieren alcanzar el cielo, están altas y ahora llenas de flores y pequeños brotes de pimiento. Espero que no se queden en eso ahora que las temperaturas bajan, ya se sabe que el pimiento necesita calor.

Bueno, y ahora que ya sabéis las novedades os dejo con algo de música[1], con Marizápalos[2] y su recogida de flores (ay que antojadiza que soy, ahora también quiero un huerto de flores para cortar).

 



[1] <<https://www.youtube.com/watch?v=LgB6w3NGsjA>>
Marizápalos, interpretada por Raquel Andueza & La Galanía
[2] Marizápalos, precioso anónimo español del siglo XVII. También era así conocida María Calderón (1611-1646) conocida como Marizápalos o La Calderona, afamada cantante y actriz de teatro, amante de Felipe IV y madre de un bastardo real, Juan José de Austria, reconocido después por Felipe como hijo suyo. A ella se “le ordenó” entrar en un convento del que llegó a ser madre abadesa, pero acabó huyendo al campo, supongo que a recoger flores…

jueves, 27 de julio de 2017

De color verde



Por contraste con tanto verde os regalo esta imagen amarilla
 
El mundo será de colores pero mi huerta permanece verde, verde como pimientos verdes; verde como tomateras verdes; verde como tomates verdes (todavía, continúan madurando); verde como las últimas acelgas de invierno que apenas crecen ya; verde como la planta de albahaca colocada entre los pimientos para protegerlos del pulgón; verde como plantas de calabacines ya que este año todavía no han salido más que dos o tres flores de calabacín[1], y apenas dotan de color a la gran masa verde. Verde que te quiero verde[2].

No es mal color el verde, tan sólo oir su nombre nos remite a un mundo vigoroso, vivo, joven y fértil. Para los romanos era el color de la diosa Venus y tenían hasta diez palabras diferentes para denominar a otras tantas variedades del verde, pero a poco que pensemos hay infinidad de variedades y verdes matizados. El verde es color de vida, de esperanza y de exuberancia, pero también nos transmite tranquilidad y relajación. El verde nos da paso en los semáforos y nos indica que nuestros dispositivos electrónicos funcionan correctamente; el verde nos permite el baño con bandera de ese color en las playas. El verde nos transporte a países húmedos y bellos, a selvas tropicales, a jardines frondosos, a naturalezas no controlables y a impecables jardines. De color verde son muchos insectos, animales (no así los famosos “perros verdes”) y hasta seres imaginados (todo el mundo sabe que los dragones eran verdes). Verdes son también las banderas de algunos países. También se usa para caracterizar una actitud de respeto al planeta Tierra y se abusa de esta denominación “verde” en todo tipo de marketing comercial.

Pero el verde también indica inexperiencia o falta de preparación y para algunos es el color de la envidia, de lo venenoso o monstruoso, o incluso el color de la muerte.

En cualquier caso el verde es un color secundario, esto es, si se desea obtener este color ha de mezclarse con azul y amarillo (que junto con el magenta componen la triada de colores primarios). Paradójicamente la ingeniería genética intenta denodadamente conseguir el color azul en ciertas flores tales como crisantemos, rosas, claveles, gerberas y tulipanes pero a lo más que se ha llegado es a conseguir ciertos tonos violetas o azulados[3].

En fin, lo verde es bello, pero ¡ay!, algunas personas no pueden ver el verde, son los que sufren una forma de daltonismo, denominada deuteranopia[4]. ¡Disfrutemos por ellas y por nosotros de este maravilloso color!



[1] El año pasado a estas alturas del verano comíamos flores de calabacín casi de continuo. Peculiaridades de mi huerta.
[2] Así se inicia el conocido poema Romance sonámbulo de Federico García Lorca (1898-1936) que se incluye en su Romancero Gitano publicado en 1928, si bien aquí el color verde se asocia con la muerte.
[4] John Dalton (1766-1844) naturalista, químico, matemático y meteorólogo británico describió el daltonismo o defecto visual relativo a la percepción de los colores. Aunque la teoría que estableció por la cual no se percibían los colores fue pronto desautorizada, el estudio que realizó con su propio problema visual fue reconocido y su nombre designa esta ceguera al color. Posteriormente, en 1995 , y gracias a que dio instrucciones para conservar sus ojos, diversos estudios de ADN permitieron saber que sufría una ceguera visual poco común que le impedía reconocer el …¡verde!. Sufría de deuteranopia.

viernes, 21 de julio de 2017

Los viernes al sol


Los viernes al sol[1], un sol tibio y agradable, que no quema a mis tomates pero que les permite ir madurando lenta, lentamente. Llevan un buen ritmo y siguen cogiendo peso y es una auténtica delicia respirar sus olores por la mañana temprano, un olor que ya adelanta lo deliciosos que estarán.

 

Mientras, los pimientos siguen floreciendo y evitando al pulgón. Todavía estoy sorprendida de lo bien que llevamos el tema pulgón. He faltado unos días y pensaba que a mi vuelta el pulgón jefe en persona (o en bicho mejor dicho) y todo su ejército (o plaga) habría aprovechado mi ausencia para ejecutar primero un rápido blitzkrieg[2] y luego una ocupación intensiva del territorio. Pero no, mis plantas son muy listas y han sabido resistir al enemigo. Estoy incluso pensando que son sibilinamente perversas y han conseguido que los pulgones se vuelvan caníbales y abandonen la ingesta verde. Esto, aunque lo parezca, no me lo he inventado yo, lo leí en el muro de facebook del Real Jardín Botánico de Madrid donde explicaban que según estudios realizados por la Universidad Wisconsin-Madison se había comprobado, mediante reciente estudios, que la planta del tomate cambiaba la dieta de las orugas, pasando de ser vegetarianas a practicar el canibalismo. Esto l planta de tomate lo conseguía segregando unas toxinas que hacían que el gusano dejase de comer hojas verdes y optase por devorar a sus compañeros, provocando así el fin de la plaga.
 

Y es que las plantas son increíbles, tanto, que ya estoy pensando sugerirle a mi huerta que tome unos cursos para conseguir emitir luz[3]. Sí, ya sé que hoy parezco una versión cutre de Julio Verne, pero también leí otra noticia en que contaban que científicos chinos habían conseguido plantas luminosas sin fuente externa de energía. Para ello habían introducido genes de microorganismos luminosos de origen marino en una variedad de la planta del tabaco, Nicotiana benthmiana. Esto sólo es el inicio, pero imaginad el ahorro en la factura de la luz… Está visto que para ahorrar hay que invertir, y yo ya estoy dispuesta a pagar a mis plantas un master en China o dónde sea, ¡que para eso soy su hortelana!




[1] Emulando a los parados de Los lunes al sol (2002), película española dirigida por F. León de Aranoa, con Luis Tosar, José Angel Egido y Javier Bardem que narra el día a día de un grupo de parados tras la reconversión industrial de Vigo. Obtuvo 5 Goyas en 2003: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Actor de Reparto y Mejor Actor Revelación, además de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián y numerosos premios más.
[2] Blitzkrieg o guerra relámpago, táctica militar de ataque rápido y sorpresivo, con bombardeo previo. Fue muy  usada durante la Segunda Guerra Mundial.






lunes, 3 de julio de 2017

Drones y tomates


La semana pasada, tan fresquita, ha venido muy bien para refrescar a mis pobres plantas y coger un poco de aire. Así los pimientos siguen creciendo, ya he tenido que atarlos, pero de momento sin flores a la vista, pero también sin casi pulgón[1].
 

Los calabacines, que comparten mesas con los tomates este año van más lentos, quizás agobiado por el exceso “tomatil”, ya veremos cómo evolucionan pero de momento ni una flor amarilla alegra el frondoso fondo verde.

Con estos días más frescos, los tomates frenaron su loco crecimiento y van más despacio, lentos pero seguros. El espacio en que los tengo confinados es escaso, por lo que se ven obligados a ser muy competitivos, y  los más lanzados ya han alcanzado el techo por lo que me he visto obligada a cercenar su crecimiento. Espero que ahora comiencen a densificar por abajo.
 

Este año parece que hemos tenido más visitas “polizinadoras” y las flores de los tomates acaban siendo tomates (ya hemos comido alguno, por cierto muy sabroso). El año pasado muchas veces se quedaban en eso, en flores de tomate. A principios de temporada estuvo pletórica una lavanda colocada cerca de ellos, y yo creo que se habituaron a venir por aquí múltiples abejorros, abejas, avispas, mariposas, …,  el resultado es que este año se veían muchos visitantes alados por la huerta por suerte para mí que pude descartar la única idea, y estrafalaria solución, que se me ocurría:   estaba barajando la posibilidad de tener que acceder a técnicas del siglo XXI y confiar la polinización a drones. Diversos centros como la de Universidad Politécnica de Varsovia[2] o el Instituto de Ciencia y Tecnología Industrial de Japón[3] ya han experimentado con pequeños drones para que cumplan con estas funciones, pero de momento todavía no son más que prototipos, así que para tranquilidad de mis vecinos no tendré de momento enjambres de drones pululando por la huerta y mis oídos podrán recrearse tranquilos en el vuelo del moscardón[4].



[1] El sábado pasado una mariquita se posó sobre el brazo de mi Ayudante de Huerto, el cual encantado me la trajo a la huerta y la pusimos sobre una de las plantas de pimiento con un poquito de pulgón. Al principio, muy asustada, no hacía nada pero rápidamente empezó a recorrer las hojas de forma sistemática. A la mañana siguiente ya no estaba pero tampoco el pulgón. En fin, tendré que acostúmbrame a ser un B&B, sólo espero que se corra la voz de mi excelente trato.
 
[2]<< http://agriculturers.com/un-robot-para-polinizar-flores/>>
[4] El vuelo del moscardón, o del abejorro (con un frenético ritmo que requiere de manos habilidosas), es un interludio orquestal de N. Rimsky-Korsakov (1884-1908) para la ópera El Cuento del Zar (1889-90) basada en un poema del ruso A. Pushkin (1799-1837) considerado fundador de la literatura rusa moderna y que influyó en escritores y compositores.

lunes, 26 de junio de 2017

Apio, frambuesas, griegos y extraterrestres


Cuidar del jardín (o de la huerta) es una terapia del alma, según mantenían los filósofos griegos[1]. Por ello y tras la pérdida del supuesto mirabel y con el fin de superar el contratiempo, he decidido cubrir su hueco con otros ejemplares vegetales: un Rubus idaeus, una frambuesa (o frambueso[2] que se admiten los dos nombres, mi planta es un ejemplo de tolerancia y admite diferentes géneros) y un Apium graveolens, apio.


El frambueso/a es una hermosa planta que viene con su pasaporte fitosanitario[3] y una serie de instrucciones. Esperemos que se adapte y podamos disfrutar de sus ricos frutos. El Rubus idaeus, es nativa de Europa y norte de Asia, se trata de un arbusto de hoja perenne que puede llegar a alcanzar 2,5 m, aunque supongo que plantada en maceta grande se quedará en versión enana. El fruto, de sabor dulce y fuerte, se recoge a finales de verano o principios de otoño. A saber cuándo celebraremos su primer fruto este año, aunque ya tiene flores. La frambuesa es rica en ácido elágico y antocianina que son beneficiosas para combatir la degeneración de órganos, además de en flavonoles, de efecto antioxidante aunque no existe evidencia clínica de este efecto en los seres humanos (entre los paisanos de ET[4], no sabemos con certeza sus posibilidades, ellos sabrán si lograron cultivarla y ahora es el fruto de moda en toda las galaxias).

El otro nuevo habitante, el apio, de las familia de las Apiáceas, oriundo de la la Europa mediterránea y de extremo Oriente, posee tallos que terminan en hojas acuñadas y que parten de una penca común. De agradable sabor acre es muy utilizado en caldos, zumos y sopas y da un excelente sabor a las ensaladas. Posee un alto contenido en fibra, vitaminas (A, B1, B2, B9, C y E) y minerales (potasio, sodio, calcio, cinc, magnesio, hierro, fósforo, cobre y silíceo) y por ello, entre sus valores medicinales se encuentra ser digestivo, depurativo, regenerador sanguíneo y ligeramente laxante, controla la tensión arterial, el reumatismo, ayuda en la eliminación de cálculos renales y hasta mejora la memoria. Incluso algunos creen que puede aumentar la libido.

Además es muy fácil de conseguir rebrotar un ejemplar a partir de otro comprado en la tienda. Debo el soplo a la Sra.Mcx, que entusiasmada con su desarrollo me indicó como hacerlo: cortar la penca de apio manteniendo unos 7 u 8 cm, arrancar algunas de las hojas exteriores y colocar en un recipiente con agua sin que llegue a cubrir. En pocos días, en realidad en mi caso de un día a otro dado estos calores, comenzará una nueva planta a brotar desde el centro de la penca. Cuando alcancen las hojas algunos cm se puede trasplantar a una maceta y cubrirla con tierra[5]. Así de fácil y sencillo podéis disfrutar de brotes tiernos y sabrosos para las ensaladas, venga ya animaros…

al día siguiente de cortarlo

A la


[1] En realidad los griegos además de cómo filósofos o artistas, destacaron también como buenos botánicos y naturalistas que conocían las propiedades curativas y medicinales de muchas plantas, además de considerar su cuidado como relajante, sugestivo y estimulante para el pensamiento; recordad la escuela de filosofía el Jardín de Epicuro (341 a.C.). Destacamos también a  Teofastro (372 a.C) considerado padre de la botánica con sus 9  tomos sobre la Historia de las plantas o a Dioscórides (I d.C.), precursor de la farmacopea,  con su libro sobre plantas medicinales.
[2] Otros nombres comunes en castellano son: altimora, artimora, chardonera, morapeluda, sangüesa, uvas de oso, yrdús, zarza… ¡Me encanta la variedad y sonoridad de los nombres!
[3] Documento que garantiza que los productos vegetales han sido sometidos a control y/o tratamiento fitosanitario que exige la normativa vigente y, por lo tanto, se encuentra libre de plagas de cuarentena. Esto es necesario desde 1993 con la creación del Mercado único Europeo. Esto es lo que consta en la página web del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente
[4] ET, película estadounidense de gran éxito en los años 80 del siglo pasado. Estrenada en 1982 fue dirigida por S.Spielberg y obtuvo 4 Oscars (Mejor Banda Sonora (J.Williams), Mejor Sonido, Mejor Edición de Sonido y Mejores Efectos Especiales). Comienza con una secuencia interesante cuando un grupo de ¡botánicos extraterrestres! están recogiendo muestras en el planeta Tierra (no son agresivos, ni quieren invadirnos, ni destruir la Tierra, tan sólo parece que quieren plantas nuevas como unos hortelanos emprendedores). Pronto son sorprendidos por agentes del gobierno estadounidense y huyen,  quedando uno de ellos aislados. Este es recogido y cuidado por unos niños con los que traba una bonita amistad hasta que pueden regresar sus compañeros a recogerlo. No sabemos si consiguen llevarse las muestras botánicas o no.
[5] Os dejo el enlace a un vídeo donde podéis verlo claramente