jueves, 4 de octubre de 2018

Huerto a la vista


Se dice que la experiencia es un grado, bien, pues creo que ha llegado el momento de pasar a un huerto más grande, eso o que esta hortelana es una inconsciente. De momento sólo es una posibilidad pero ya estoy apuntada en la convocatoria de solicitud de huerto de mi ayuntamiento (y no sólo yo, también mi Ayudante de Huerto). La verdad sea dicha, me impresiona un poco porque 18 m2   me parecen muchos metros de entrada, pero el mundo es de los valientes, o de los inconscientes (creo que estoy en este último grupo). De todos modos si lo consigo tendré que volver a contar con el Sr.D y la Sra.B (sí, ya sé que cuando leáis esto os echaréis a temblar, pero como en el anuncio[1] os necesitaré a vosotros y vuestros buenos consejos).

Como me encantan las historias (soy coleccionista de historias) ya me imagino, o me quiero imaginar que en la parcela de al lado me tocará un hortelano/a de edad avanzada y prodigiosos conocimientos que me ayudara en el trance de encontrarme sola ante el peligro[2]  ante esa tierra vacía y dispuesta para ser trabajada.

Y como pensar es gratis, ya me imagino un huerto creciente y creciente, ya me veo controlando más y más parcelas, derribando edificios (de los feos, eh ), desapareciendo autovías y carreteras y cada vez más plantas y más, y más insectos, más abejas, más mariposas…(para leer este párrafo debéis estar escuchando a la vez la marcha imperial de Darth Vader[3],  que de momento me servirá hasta que encuentre un compositor que me haga la mía propia) y el mundo comiendo más y más  hortalizas …

Y para acabar en plan serio y no frivolizar demasiado os recomiendo la lectura del siguiente enlace en el que se cuenta la odisea de una ONG: el Huerto de Sawa World donde se combate la pobreza con herramientas locales y aprovechando los recursos disponibles  para mejorar la agricultura familiar en general y la vida de las mujeres en particular. Os dejo el enlace[4].

Ah, y si os preguntáis cómo va mi huerto tan sólo puedo deciros: 

¡sigo comiendo pimientos de padrón!
 



[1] ¡Ruphert, te necesito! forma parte de un anuncio televisivo de los años 80 del siglo XX, en el que una joven Victoria Abril gritaba la famosa frase reclamando a un entonces conocido peluquero y ¡vidente!.
[2] Sólo ante el peligro (en España, en realidad High Noon en el original), película de Fred Zinnemann de 1952 con Gary Cooper de protagonista. Ganó 4 Oscars y 4 Globos de Oro. El guión es de Carl Foreman quien durante el rodaje de la película tuvo que presentarse ante el Comité Parlamentario sobre Actividades Antiamericanas. Posteriormente reconoció que la película era una alegoría sobre ello.
[3] Marcha imperial de Darth Vader, tema musical de la saga Star Wars usado cuando hace su aparición el “malo” de la película. El tema es obra de John Williams y se ha convertido en todo un clásico.

jueves, 13 de septiembre de 2018

septiembre


 
Llega un momento que no me gusta nada: arrancar las matas todavía verdes y hermosas pero ya sin frutos de los tomates, de las calabazas y de los calabacines. Me produce mucha tristeza y me siento como una traidora, como una jueza implacable que condena a la muerte. Ya quisiera yo sentirme tan chic como la jardinera correspondiente al mes de septiembre del calendario de La Bella Jardinera[1], ella se arrastra lánguidamente por el jardín, todavía florido, arrancando flores que deposita en una bella cesta. Ni suda ni está sucia, tan sólo se le despega un mechón…vamos igualita que yo. No os pongo una foto porque no quiero crearos pesadillas, pero podéis imaginar mis aspecto, manos sucias, uñas de luto (entre negras por la tierra y verdes por las ramas arrancadas, obviamente no llevo guantes), pelos desgreñados y llenos de tallos y tierra, brazos con incipiente sarpullido producido por las ramas y hojas de los calabacines y calabaza, por cierto, me pregunto ¿le darán alergia a más gente?, y encima vestida con camiseta vieja y pantalones, vamos, nada de hermosos y fluidos vestidos, es que definitivamente se ha perdido el estilo para salir a jardines y huertas, ¿dónde vamos a llegar?

En fin, al final tan solo quedan las mesas vacías… pero no todas porque los pimientos de Padrón siguen a los suyo y seguimos comiendo pimientos, …no sé hasta cuándo. Por lo menos la huerta sigue activa y verde, ya sólo me queda pensar en la próxima plantación (¿acelgas, espinacas…?)

Y como aunque una sea una jueza implacable, también tiene su corazoncito, aquí os dejo el enlace a YouTube de Auld Lang Syne[2] cantada por los espectadores tradicionalmente en la última sesión de los Proms[3] londinenses. ¡Sniff!



[1] La Bella jardinera, 12 imágenes grabadas en madera e impresas para formar un calendario encargado por una tienda francesa La Belle Jardinière en 1896 al artista
Eugène Grasset (1845-1917). En ellas una joven realiza las tareas propias de cada mes. Grasset, arquitecto de formación, fue también pintor, escultor, decorador, ilustrador, maestro de artes decorativas e incluso tipógrafo (diseñó los caracteres Grasset, una ornamentada tipografía con ilustraciones y el logo de la enciclopedia Larouse). El artista fue pionero del Modernismo y del movimiento Art and Crafts, y tuvo gran influencia en la evolución del Art Nouveau parisino. Su estilo se encuentra muy influido por el simbolismo, los prerrafaelistas y la estampa japonesa y la tipología de sus carteles se resumen en el tema mujer-naturaleza y arte.
[2] Anónima melodía tradicional escocesa cuya letra recoge un poema de Robert Burns (1759-1796), también es conocida como Canción de la despedida. Esta es del año 2009: <https://www.youtube.com/watch?v=gxxpyhrmoZg>
[3] Los Proms de la BBC (The Henry Wood Promenade Concerts presented by the BBC) son una serie de conciertos diarios de música clásica que se celebran todos los años desde mediados durante de julio, agosto y hasta la segunda semana de septiembre. Se iniciaron en 1895 en el Queen’Hall, y después de la 2ª Guerra Mundial en Royal Albert Hall de Londres, donde continúan en la actualidad. Desde 1996 existen otros Proms en diferentes lugares del Reino Unido, demostrando así la gran vitalidad y el aprecio a la música clásica que se tiene en este país.

miércoles, 29 de agosto de 2018

¿tomates?


Tomates tempraneros, jajá, tempraneros los llaman. Ayer la Sra.P me regaló unos cuantos tomates de unos amigos con huerto. Eran los primeros que recogían de esta variedad (¡¡¡ jajajá, es que me parto… tempraneros, jjjj … y estamos a finales de agosto!!!). Por lo visto este año la cosecha de tomates ha sido muy mala y tardía en general por esta zona, todos los hortelanos se quejan de lo mismo, pocos tomates, muy tardíos, matas que no crecían, tomates que no maduraban, flores que no daban fruto, ¿qué ha pasado? Yo no es que me alegre de este malestar general, pero por lo menos pienso que no todo ha sido culpa mía.

Este año con los buenos plantones que me regaló la Sra.P (de la huerta de su madre, acreditada hortelana) pensé que arrasaría, que me saldrían por las orejas sabrosos y hermosos tomates, pero ay, el destino es caprichoso, la fuerza del destino[1]no se puede dirigir ni cambiar, las Moiras[2] mandan. Si hasta el mismo Zeus[3] estaba sujeto a sus designios, que puedo hacer yo, simple mortal, si ellas han decidido por adelantado la evolución de mis tomates.

 Sí, supongo que después de este preámbulo habréis adivinado el triste desenlace, a estas alturas del verano de las tres matas de tomates, variedad QuinoDolores, ninguna, repito ninguna, ha dado fruto. Si es verdad que salían flores, que los insectos y yo misma polinizábamos con afán, pero ninguna pasó a tener fruto.


 De las otras dos matas, variedad cherry, una de ellas parece que funcionó algo mejor y ayer pudimos recoger 6 tomatitos que junto con otros 12 que quedan por madurar ha sido todo lo que nos han ofrecido.



 
 
Otra mata, esta comprada, variedad Rosa (Solamun lycopersicon) se ha permitido un único tomate grande y hermoso que todavía se encuentra madurando.

 

Eso sí, todas las matas han sido frondosas, verdes, sanas y hermosas como ninguna. Podíamos haber ganado cualquier concurso de belleza. No hemos sufrido invasión de pulgón, ni de cochinilla, ni de otras plagas, apenas una pequeña intentona a principios de verano que pude controlar fácilmente con fumigaciones con agua y jabón potásico. Este es un buen insecticida, no sistémico, que no daña la planta y no requiere plazo de seguridad para recoger los frutos. Además previene también la aparición de la negrilla al lavar la melaza de los insectos.

En fin…menos mal que los pimientos de Padrón se han comportado y sigo comiendo  pimientos a estas alturas.




[1] Como diría Verdi (1813-1901) no se puede controlar el destino, es una fuerza imparable. Para deleitaros os incluyo este enlace a la Obertura de su ópera La Forza del Destino (1862), basado en la obra del Duque de Rivas Don Álvaro o la fuerza del sino (1835) su tono trágico y dramático representa fielmente mi ánimo hortelano <https://www.youtube.com/watch?v=CkIb_VkY6dw>
[2] Las Moiras en la mitología griega son las personificaciones del destino (su equivalente entre los romanos son las Parcas).Eran divinidades primigenias al margen del devenir y de los otros dioses, aunque más tarde Zeus tendría poder sobre ellas. Esto se cree una elaboración posterior para encajar en el sistema patriarcal olímpico. Se personifican en tres mujeres.
[3] Zeus, padre de los dioses y de los hombres en la mitología griega, gobernaba el Olimpo y sus habitantes (su equivalente romano es Júpiter).

miércoles, 18 de julio de 2018

calabazas imperialistas





Las ansias territoriales del supuesto calabacín que resulto calabaza son increíbles. Todas las mañanas me acerco sigilosamente  y creo que  la veo crecer por segundos. Mas si ella advierte mi  presencia (que lo hace) se para y se hace la indolente, pero en cuanto me doy la vuelta vuelve a las andadas, despliega sus tentáculos (zarcillos), se oye el ruido susurrante y sigue avanzando terreno. Seguro que es una planta leída  y como tal sigue las técnicas de  la expasión según el modelo del imperio romano (es más, aseguraría también que mi edición de la Guerra de las Galias[1] tiene rastros verdes en sus hojas, lo que ya no sé es si lee en latín o en castellano, ya que mi edición es bilingüe) O quizás , como ya he dicho que es muy leída, está preparandóse para pillarme y atarme con sus zarcillos y convertirme en una Gulliver(a)[2] atrapada en el reino de la calabaza creciente (y no, no es el título de una nueva película de Indiana Jones), ay creo que  tendré que hacer mis visitas con guardaespaldas dada su voracidad. Si sigue creciendo a este ritmo voy a tener que patentar una nueva especie de calabaza y mandar su semilla a Svalbard[3] o en su defecto al Banco de Germoplasma de la Unidad de Horticultura de Real Jardín Botánico de Madrid [4].
zarcillo ayudando a sujetar tira de led solar
Y encima lo malo, es que ante su ejemplo las tomateras están siguiendo los mismos planes y he tenido que cortar de raíz estas tendencias. Hoy he cercenado su crecimiento vertical para favorecer una floración más adecuada. Esto la verdad, es que siempre me provoca pena pero se hace necesario. Ya tengo flores pero parece que no consiguen pasar a tomatitos a pesar de mis esfuerzos polinizadores y de que todo está lleno de abejorros libando en las lavandas que nos rodean.  ¿conseguiré tomates este año?. Menos mal que los pimientos de padrón están a lo loco y podemos comer casi constantemente, …
No se puede tener todo, pienso mientras me pongo el sombrero y tarareo la música de Indiana  Jones[5] antes de enfrentarme a la calabaza.



[1] Commentarii de bello Gallico obra de Julio César, narrada en tercera persona describe la campaña de este contra los ejércitos locales galos de 58 al 50 a.C. Con ella Julio César forja su leyenda por lo que debemos leerla con cierta distancia, pero sin duda es un relato muy interesante.
[2] Los viajes de Gulliver (1726), sátira en prosa de Jonathan Swift (1667-1745) y todo un clásico universal, se presenta como el relato de un viajero. En la primera parte del relato narra cómo llegó a cierto lugar (Tasmania) y fue reducido y hecho prisionero por los habitantes de Liliput de tan sólo 15 cm de altura quienes lo atan y anclan en la arena de la playa. Logra ganarse su favor peleando con otro pueblo cercano aunque finalmente cae en desgracia pero consigue escapar para iniciar así el siguiente relato… pero si quieres saber cómo sigue debes leerlo!
[3] Banco Mundial de Semillas de Svalbard, ver entrada en este blog de 26 de octubre de 2016 Experimentos de laboratorio (2)
[4] Almacén de semillas de la sección de horticultura del  Botánico de Madrid que tiene entre sus objetivos  la conservación  de semillas silvestres y el apoyo a la colección de plantas vivas. El Banco de Germoplasma cuenta con una colección de unas 2500 semillas almacenadas en condiciones que permiten asegurar su conservación a largo plazo. Las semillas se almacenan a baja temperatura y en condiciones de alta desecación, y se encapsulan para asegurar la hermeticidad de los envases.
 
[5]<< https://www.youtube.com/watch?v=-bTpp8PQSog>>

martes, 10 de julio de 2018

pimientos y limas






…Y llegaron los pimientos (de Padrón) y fuimos felices y comimos pimientos[1], pero esto sólo es el inicio. Los primeros pimientos siempre saben mejor y los cuatro plantones de Cebreros se han adelantado a los tomates. Este año que yo ni pensaba en tener pimientos antes de septiembre he tenido un pequeño regalo. Esto es curioso cuanto poco, ya que este año toda Galicia se quejaba del retraso en la temporada y los pocos que iban saliendo era a precio de oro. Y claro, yo pensaba si en Galicia van con retraso pues aquí lo mismo, pero por otra parte veía como las cuatro plantas crecían y crecían: todas a la misma altura, todas con varias ramas y al final todas con flores. Todas igualitas como si fueran cuatrillizas, pero claro, yo pensaba en The dark Mirror[2], y recordaba a las gemelas  Collins y pensaba ¿cuál de ellas será la mala?. Al final todas han dado pimientos, ahora a seguir así todo el verano, ah, y lo más importante, este año todavía sin la impertinente visita de Don Pulgón.

Al final parece que el premio a la "Más Desdichada" se lo lleva la pobre lima, eso sí, ex aequo con mi orquídea que no se libra de la cochinilla). Tras pasar una horrible primavera llena de pulgón rojo que apenas podía erradicar ahora se ha pasado a la mosca blanca y me he visto obligada a pasar a fumigación química. Tras el tratamiento de choque parece que se va recuperando pero ya he perdido la esperanza de que este año me de limas, a la vez que me pregunto en qué fallé: ¿exceso de agua, exceso de nitrógeno, falta o exceso de sol…? ¡Hay que difícil es ser una buena hortelana!
 

P.D. Las tomateras por fin tienen flores, yujuuuu…

 



[1] Versión vegetariana del famoso "fueron felices y comieron perdices", con el que suelen acabar los cuentos infantiles. ¿Qué tal si popularizamos esta nueva expresión tan verde?
[2] Película del año 1946 dirigida por Robert Siodmak, con Olivia de Havilland en un doble papel. Curiosamente la música corre a cargo de Dimitri Tiomkin (1894-1979), muy conocido en la década de 1950 por ser el diseñador de cabecera de numerosísimos westerns (obtuvo el Oscar por la música de Sólo ante el peligro en 1952, Débiles y poderosos en 1954 y El viejo y el Mar en 1958,  además de  6 Globos de Oro)

lunes, 2 de julio de 2018

Entre tomates, pimientos y calabazas


 
Las tomateras siguen creciendo y creciendo, pero ¿dónde están las flores?, parece que este año se retrasan. Me preocupa que no aparezcan, pero por lo que voy preguntando por la zona este año va todo muy retrasado fruto de esta primavera fresquita y lluviosa. Mientras tanto puedo disfrutar de los olores de las matas, ¡ay ese olor!, qué bien huelen las tomateras, o al menos a mi me lo parece. Me encanta ese olor y el del césped recién cortado, pero he leído que ese olor, que a casi todos nos agrada, no es otra cosa que una llamada de auxilio “química” y un grito de dolor de la pobre hierba[1], se me eriza la piel de pensarlo, millones de pequeñas hierbecitas gritando y sufriendo y a mí me encanta ese olor, ¿seré una psicópata en potencia?, ay, si a veces es mejor no leer, si lo haces luego vas y te enteras de cosas que…, vamos que todo el mundo sufre como dice el grupo R.E.M. en la canción[2].


El resto de mi huerta… pues ahí va, los calabacines creciendo y floreciendo. En cuanto a la calabaza invadiendo que ya se sabe que es los suyo.  Esto ha provocado ciertos debates y problemas entre la calabaza y la hortelana. Ella quería a toda costa prosperar por encima de mis guirnaldas de luz y yo, su hortelana, pretendo dirigirla hacia otro lugar. Finalmente creo que lo he conseguido aunque ya veo que no todas las calabazas son tan colaborativas como la que se convertía en carroza para Cenicienta[3].

Y del mundo animado no salgo porque otra vez he tenido que convertirme en abeja[4] para poder ser yo la polinizadora de mis pimientos. Como se dice vulgarmente: ¡para lo que ha quedado una…!
 



[1] Esto parece que lo dicen sesudos investigadores universitarios como David G. Jara doctor en bioquímica por la Universidades de Salamanca  y Madrid y autor de El reino ignorado (2018)  quien explica que las plantas liberan compuestos químicos volátiles para quejarse del daño que se les infringe. También explica los mecanismos ingeniosos de las plantas para procurarse luz, detectar intensidades lumínicas, defenderse ante otras plantas o insectos e incluso la capacidad para procurarse relaciones simbióticas con otras especies animales, o colonizar ecosistemas hostiles, y todo ello careciendo de redes neurológicas por lo que insistiendo en que no se puede extrapolar esos datos y a asegurar a las plantas “sentimientos humanos”.
 Si queréis saber algo más os dejo estos enlaces:
 
[2]  R.E.M., Everybody hurts (1992)
 
[3] Cenicienta, cuento de hadas  clásico, siendo las versiones  más conocidas la de Charles Perrault (1697)  o la de los Hermanos Grimm en el siglo XIX, y la versión más edulcorada la de W.Disney (1950)
 
[4] O mamporrera de pimientos en lenguaje más bruto.

lunes, 11 de junio de 2018

Aguas primaverales


Tras días y días de lluvias, a veces torrenciales y otras veces suaves, pero siempre persistentes me viene a la cabeza la novela de Ivan Turguénev[1], Aguas primaverales (1872) que se abre con un proverbio ruso que viene a decir algo así como: “Días que fueron felices, pasados años amables, ¡qué deprisa habéis corrido cual aguas primaverales!. Aunque vaya en contra del sentir generalizado este tiempo me encanta y a mis plantas también[2]. ¡Vaya estirón que me han dado!.

 
 
De frágiles plantones ya hemos pasado a plantones que se alzan y compiten entre ellos. Ya he tenido que comenzar a atar las pequeñas tomateras que empiezan a engordar sus tallos. Será el tiempo, o el buen material que tengo este año, pero el caso es que empiezo a pensar que se han reconocido como parte de la familia. Y esto parece ser bueno, a tenor de lo que acabo de leer en un artículo[3] publicado recientemente en Nature Comunications, en el que un grupo de investigadores del CSIC han demostrado que la floración depende del ambiente en que se desarrollan las plantas. Así, demuestran como las plantas reconocen la identidad genética de sus vecinas y establecen vínculos entre ellas, provocando más floración que atrae a más polizinadores hacia ellas asegurando cultivos más eficientes. Seguro que mis plantones Quinodolores se han reconocido entre ellos y se han puesto de acuerdo para dar el estirón y además, les han gustado los pimientos de Cebreros que también cooperan. Estos últimos están tan creciditos que incluso ya tienen arranques de flor. Además, supongo que debido a este clima interesante del que disfrutamos este año puedo asegurarme unos días de tranquilidad porque ¡todavía no tengo pulgón!, Bueno, creo que este año no me hará falta publicar mi propuesta anual de empleo en Mariquitas’News, para mariquitas residentes bastará con algunos escuadrones itinerantes[4].

 

 
 
Los calabacines van bien con alguna que otra flor pero los que parece más retrasados son los tomatitos cherry, pero tendré que dar tiempo al tiempo. Y mientras ellos crecen os dejo con la música de The Beatles, Rain[5], que según el mismo Lenon trataba sobre la gente que se queja siempre de la lluvia (que por supuesto no es mi caso).



[1] Iván Turguénev (1818-1883), escritor, novelista y dramaturgo ruso
[2] Creo que los perros y sus amos se acaban pareciendo y creo que sucede lo mismo con las plantas y sus cultivadores.
[4] Y que conste que no se trata mariquitas “falsas autónomas”, que una es una hortelana atribulada pero seguidora de la ley laboral. Si quieran quedarse siempre tendrían contrato legal…