lunes, 29 de mayo de 2017

A las barricadas...


Casi es verano pero todo lo malo que conlleva esta estación ya se ha adelantado. Ya están aquí los calores, los bochornos, las tormentas, las lluvias que duran dos segundos y te calan (aquí ayudados por pedriscos primaverales que han logrado romper las hojas de plantas hortícolas y ornamentales), los mosquitos y más mosquitos, las alergias al sol, las manchas en la piel a pesar de la crema protectora solar, la galbana que te entra en las horas centrales con ese sol inmisericorde, las vueltas a la almohada cientos de veces durante una noche…y ¡los PULGONES!.
 

Ya han encontrado acomodo en mis pobres plantas de pimiento, dioses, qué plaga tan antipática y persistente. Y encima, mi primer equipo de mariquitas (sí, esas ingratas que despreciaron mi comida y alojamiento) se volatizaron tras su primera noche y no han vuelto a aparecer, y mientras tanto los pulgones como auténticos reyezuelos comiéndose a mis plantas. Vamos que es verlos (a los pulgones digo) y me olvido de toda conciencia ecológica y sólo pienso en cómo exterminarlos: manadas (o serán rebaños) de mariquitas, camiones cisternas llenos de antipulgón marca Acme[1], armas superespecializadas diseñadas por el profesor Mortimer[2] que sólo atacan al pulgón… Me he llegado a plantear hasta pedir ayuda extraterrestre…

De momento sólo me queda volver a la fumigación (marca Compo Perfekthion) reforzado con los baños con jabón (una a una cada rama y cada planta, el año pasado fue los más eficaz, yo creo que además a mis plantas les gustaba el masajeo, ¡son unas viciosas!) y a instalar en sus proximidades albahaca, tomillo y otras aromáticas (veis como son unas hedonistas, ¿a quién no le gusta rodearse de aromáticas?), infusiones de ajo (¿temerán a los vampiros?). Además, y como arma suplementaria ataco con un segundo equipo de voraces mariquitas conseguidas en el huerto del Sr.K2, si bien anoche eran 7 u 8 y hoy sólo contabilizo 3, aunque eso sí, cada una en una mata de pimiento y comiendo pulgón, ¡ojalá se queden!.

No queda más remedio A las Barricadas[3], ¡comienza la lucha!...



[1] La marca Acme es una empresa ficticia que aparece en los dibujos animados de El coyote y el Correcaminos (serie estadounidense creada en 1949 por  C.Barnes para la Warner Brothers) y que es la que comercializa los numerosos productos, siempre fallidos con los que el Coyote pretende atrapar al Correcaminos. La marca es propiedad de Looney Tunes y aparece en otras series animadas y en diversa películas como sinónimo de producto extravagante que siempre falla.
[2] Blake y Mortimer, serie de historietas de Edgar P.Jacobs cuyo primer número se publicó en 1946. Blake es un oficial galés del servicio secreto inglés mientras que Mortimer es un físico nuclear, creador de grandes inventos, arqueólogo experimentado y  filológo en lenguas vivas y muertas, además de experto en numerosos y variados temas . Entre ambos descubren tramas secretas, policiacas e incluso salvan al mundo de una supuesta Tercera Guerra Mundial.
[3] Canción popular española, himno de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En realidad su origen parece ser La Varsoviana, canción compuesta para el movimiento obrero polaco, donde se cantó por primera vez en una manifestación obrera en 1885. En España se publicó en el periódico Tierra y Libertad en 1933 adaptando la letra al castellano. Se grabó en 1936 por el Orfeó Català de Barcelona. Ampliamente difundida durante la guerra civil española.
 

viernes, 19 de mayo de 2017

Recuerda


“Anoche soñé que regresaba a Manderley”[1], bueno en realidad regresé a mi niñez a través del olor que soltaban las matas de tomate al atarlas a los tutores. Iba de una a otra mata como una señora Danvers cualquiera mientras en mi cabeza sonaba la música de Rebeca[2], pero, mientras se iba abriendo camino ese olor característico del tomate que borraba todas las demás sensaciones . La memoria es tremenda, pero aún más lo es la memoria olfativa[3], también conocida como memoria involuntaria o proustiana[4]. Esta memoria olfativa es diferente según sea a largo o corto plazo, pero todos recordamos olores que nos evocan épocas pasadas. En mi caso, el olor de los tomates y las tomateras siempre me lleva a los largos veranos de la infancia con días interminables y hermosos y sabrosos tomates en abundancia.
 
Este año, a modo de experimento he dispuesto en diferentes posiciones a las tomateras para probar cuál es la mejor ubicación. Así tengo a la mayoría en una posición soleada, más que el año pasado, y además he colocado a otra a pleno sol. Una tercera mata la coloqué en una zona iluminada pero con pocas horas de sol. Esta tercera mata ya ha pasado a engrosar las tablas de baja. Con ello ya sé que esa ubicación no es buena para tomates. En fin, uno aprende de sus errores.
tomateras algo más retrasadas
tomatera en flor
Tomatera que no prosperó
 

En cualquier caso las tomateras lucen hermosas, e incluso, la situada en la posición más soleada tiene flores. Los calabacines también crecen a buen ritmo (ya estoy esperando esas flores de calabacín, mientras me relamo, ejem, otro recuerdo proustiano) y, al igual que sucedió el año pasado son los pimientos los que más retrasados van. Se ve que practican la lentitud, slow growth, pero no importan ya llegará agosto y su cosecha, confío en ellos. Mientras tanto sigo disfrutando con el olor de los tomates, que se mezcla en mi memoria con el olor a mercromina[5] ya que siempre teníamos en esa época pequeñas “heridas de guerra” de color rojizo que constrastaban con el verdor de las matas…



[1] Inicio de la novela Rebeca de Daphne du Maurier, que fue llevada al cine por A. Hitchcock en 1940 y que ganó dos oscars (mejor película y mejor fotografía) con Joan Fontaine y Laurence Olivier omo protagonistas.
[2] Seguro que recordáis tanto la frase inicial del libro (y de la película) como la inolvidable música  compuesta por Franz Wasman y que sonaba en los títulos de crédito de la película.
[3]Sobre la memoria olfativa: << http://elpais.com/elpais/2017/04/12/ciencia/1492013791_451324.html>>
[4] Llamado así en honor al escritor M. Proust (1871-1922) autor de En busca del tiempo perdido. En ella su protagonista al mojar una magdalena en el té evoca una serie de recuerdos de su vida. El efecto “magdalena de Proust” asocia una experiencia sensorial con un recuerdo, es decir un olor, una música o un objeto nos lleva a recordar algo de nuestro pasado.
[5] La mercromina, ¡ay, que decir de la mercromina!, era indispensable en los botiquines familiares de antes. Introducida en España en los años 30 del siglo XX alcanzó su popularidad entre 1950-1980 siendo a partir de entonces  sustituida por el amarillento Betadine. Se trata de un antiséptico usado para pequeñas heridas. Seguro que todas (y todos) con edad para recordarlo podeis visualizar a las niñas y niños de entonces con brazos y piernas cubiertos de mercromina.

martes, 9 de mayo de 2017

De safari


 
Al alba y con viento favorable[1] (bueno en realidad por la tarde y sin nada de viento), mi Ayudante de Huerta y yo nos dispusimos a realizar nuestro particular safari. Mientras sonaba la música de Hatari[2], nos vestimos adecuadamente para tal ocasión (es decir, vestimenta aceptada por los protocolos dispuestos para ello desde tiempos inmemoriales): sombrero, salacot o modelo de safari son los más adecuados, ropa de color arena (queda más chic que la paramilitar), calzado adecuado, armas de fuego no, (somos pacifistas y estamos en contra de su uso), y cajitas de cartón, nos faltaba la red cazamariposas. Casi nos creíamos los protagonistas de Hatari y salimos en busca de nuestras presas, que no eran otras que ¡las mariquitas!.

El año pasado ya había puesto una oferta de trabajo con alojamiento en el  Mariquitas’ News[3], pero lamentablemente nadie había respondido, así que este año, había hecho varias prospecciones visuales en campos cercanos y había encontrado un filón de mariquitas (el año pasado no conseguí localizar ni una y eso que salía preparada con una cajita por si acaso). Me felicitaba a mi misma por ser una hortelana tan previsora, antes de tener pulgón ya planificaba su erradicación[4]. Preparaba la solución a problemas no planteados todavía, creía poder controlar al pulgón, ¡ay ilusa de mi!.

En fin, volvimos cantando a la huerta, los dioses habían sido propicios, conseguimos cuatro bonitos ejemplares y los trasladamos a la huerta, a su casa especial (una bonita cesta de mimbre con piñas y palos, colgada al lado de los tomates y los pimientos). Satisfecha de nuestro día les prometí pulgones en abundancia, les di las buenas noches y me fui tan feliz a la cama pensando que tenía resuelto el problema… A la mañana siguiente, sigilosa como una felina, me dirijo a la huerta y, ¡sorpresa!, no encuentro ni uno de los cuatro ejemplares, ni en su casita, ni en ninguna de mis plantas. Reviso todo una y otra vez, levanto hasta la última hoja de las acelgas,… nada no queda ni una. Solo me queda emular a Raquel Andueza[5] y cantar: Cuán ingratas sois mariquitas, os ofrezco todo y me abandonáis.



[1] Como dijo el exministro F. Trillo antes de “tomar la isla de Perejil en una dura batalla”.
[2] Hatari, película estadounidense de 1962, dirigida por Howard Hawks con John Wayne de protagonista que muestra de forma estereotipada unos cazadores en África buscando ejemplares para los zoos. Un África colonial dominada por los blancos. La excelente y pegadiza música es de Henry Mancini, célebre compositor  de música y autor de varias bandas sonoras inolvidables, como  esta del elefantito
[3]  Recordar el anuncio en este blog, en la entrada de 13 de junio de 2016: La parte de los ángeles
[4] En el Real Jardín Botánico utilizan larvas de escarabajo Cryptolaemus  (de la familia de la Coccinellidae, de nombre común  mariquita) para actuar sobre la plaga de cochinillas dentro de su programa de lucha biológica contra las plagas. Podeis seguirlo en su página de facebook.
[5] Os recomiendo toda la bibliografía de esta estupenda soprano.

miércoles, 3 de mayo de 2017

plantando pimientos


 ¿Qué sería el mundo despojado de su agua y de su verde?
que se queden,
que se queden agua y verde,
 
larga vida a los montes y campos siempre.[1]

Inversnaid.[2]

Yo aporto mi pequeño granito de arena e intento que mi huerta luzca frondosa y verde. Por ello continúo con mi política de plantación y este fin de semana, después de preparar la única mesa de huerto que me quedaba la he llenado de pimientos de Padrón (ya sé que 12 plantones son demasiados, pero no hay que olvidar la parte de los ángeles, y sí, también sé que el Sr.D, un auténtico profesional, se estará echando las manos a la cabeza mientras exclama: esta mujer no aprende). Veremos cómo prosperan y si tengo una gran cosecha hasta podré hacer helado de pimientos[3].
 
También aproveché el fin de semana para abonar una vez más con humus de lombriz y comprobar que casi todos los plantones de tomates y calabacines van bien. Las espinacas siguen creciendo, pero tan lentamente que casi parece que no lo hacen, deben vivir en otra dimensión temporal propia.

Con el que he sufrido un poco ha sido con la lima, ha crecido mucho y tiene mútiples racimos de flores pero a la vez pierde hoja. Cada día cuando iba a comprobar su estado me encontraba dos, tres, cuatro…hojas en el suelo. Tras una visita al invernadero donde la había comprado me indicaron que podía tratarse de falta de fertilizante en la tierra. Bueno, pues tras administrarle fertilizante especial para cítricos (el de hmus no le debía parecer suficiente a la plantita) parece que mejora y ya no pierde tanta hoja. Aproveché también para añadir un poco a la maceta del mandarino. Este año parece que iba también atrasado, pero ahora de de sus enormes pinchos empiezan ya a brotar unas tiernas hojitas de color verde clarito.

 

¡Ay lo que hace el abono![4].



[1] Poema de Gerard Manley Hopkins (1844-1889), sacerdote jesuita y poeta victoriano inglés, que anuncia el prerrafaelismo en su obra. También pintó y compuso canciones. Sus poemas han sido empleados entre otros por Benjamin Britten.
[2] Inversnaid es un arroyo que vierte sus aguas al Loch Lomond (Escocia) y que Manley Hopkins inmortalizó en este poema de muy difícil traducción.
[3] Como hacen en la heladería Sirvent en Calahorra donde cualquier hortaliza es susceptible de convertirse en helado:
os dejo la receta para aventureros, yo la intentaré este verano y os lo contaré:
<<https://www.youtube.com/watch?v=Ct0Q22cwNfM>>
[4] En el siguiente blog encontré una entrada que hablaba de las diversas carencias de las plantas por falta de abono. Tiene un dibujo esquematizado que puede resultar útil: