El primer día del otoño real marca el final de mis tomates, la
bajada de las temperaturas impide que los tomates que están en las matas
continúen madurando, así que por este año se acabaron los tomates. Hoy hemos
arrancado las tomateras (¡qué penita, con lo verdes y lozanas que estaban!. Con
ellas también se han ido la hierbabuena, el perejil, la melisa, la albahaca y
las lavandas) y recogidos los últimos tomates, pequeños y verdes, eso sí con
música de Bach para endulzar el momento[1].Tengo
varias opciones: hacerlos fritos, dejarlos para que maduren dentro de casa,
hacer chutney[2] o embotarlos en vinagre.
Para hacerlos fritos no hay más que seguir la receta de la película
Tomates verdes fritos[3].
Receta típicamente sureña (del sur de USA por supuesto) y fácil de elaborar tan
sólo hay que cortarlos en rodajas, rebozarlos con una mezcla de leche, harina y
maíz y freirlos[4].
La opción de dejarlos madurar poco a poco en casa es muy cómoda
y existen múltiples maneras. Así puedes ponerlos
en un bote cerrado (o dentro de una bolsa de plástico previamente agujereada, o
de una bolsa de papel) con un plátano dentro o meterlos en cajas de cartón
recubiertos de periódicos y colocarlos en un lugar fresco alejados del sol. El
etileno del plátano hará el resto en una o dos semanas. Si has arrancado la
mata entera con raíces puedes colgarlos del techo, eso sí, fuera de la acción
del sol.
Para el chutney se puede seguir la receta que aparece en
<<condoscucharas.com>>[5].
Tan solo hay que cortar los tomates, las cebollas, los ajos y el jengibre y
echarlo a la cazuela donde previamente hemos disuelto el azúcar en el vinagre.
Se hierve a fuego lento 15 minutos y se le añade la cúrcuma, las pasas y
arándanos deshidratados y la guindilla troceada. Se hierve otros 15 minutos a
fuego lento y ¡ya está!
Finalmente la última opción es embotarlos. Las Sra.A nos regaló
hace tiempo un bote y estaban deliciosos, pero, ay, no se acuerda de la receta
utilizada, así que después de brujulear por internet os puedo sugerir la
siguiente receta para lo cual se necesita vinagre, sal, cominos, ajos y orégano,
y por supuesto un bote de cristal.
Bueno, creo que no seré la única hortelana dedicada a estos
menesteres en estas fechas pero dada que es mi primera vez, dudo en cuanto qué
opción tomar,… ya os lo contaré en los próximos días.
[1] No soy la única que
piensa que a sus plantas y producciones le gusta la música del maestro, así
recuerdo un artículo que contaba que en unos viñedos sudafricanos ponían música
de Bach para afinar la cosecha, constatando que el crecimiento de las viñas
era más lento y regular. Posteriormente, ya en las barricas, la música escogida
variaba algo más como Albinoni, Couperin, Haendel…
<http://www.musicaantigua.com/musica-de-bach-para-una-mejor-cosecha-de-vino/>,
26 de agosto de 2014
[2] El chutney es una
especia de confitura que se realiza con frutas o verduras cocidas en vinagre y
azúcar y aderezadas con especias. Es muy usado en la cocina india y existen tantas
variedades como personas lo elaboren.
[3]
Tomates verdes fritos, película estadounidense de 1991 con un estupendo plantel de actrices
y basada en la novela Tomates verdes
fritos en el Café de Whistle Stop de la escritora Fannie Flagg quien se
basó en una historia familiar. Tanto la novela como la película, de la que fue
guionista la propia autora, plantean temas importantes como la tolerancia
frente al racismo, el feminismo y la homosexualidad dentro de un contexto de
exaltación de la amistad y de la autoestima. En fin, cosas raras para una
película norteamericana que obtuvo cierto éxito en su estreno a pesar de estar
protagonizada por mujeres.
[4] Podéis seguir la
receta que aparece en Tomates verdes (o
rojos) fritos en <<http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/09/01/receta/1472744931_551535.html>>
[5] Esta receta aparece en
el blog Con dos cucharas. Recetas de Nany
Román en <<http://condoscucharas.com/2016/09/26/chutney-de-tomates-verdes/>>
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