Seguro que
pensabais que me había olvidado del jardín aromático, ¡de eso nada, monadas!,
también este año disfruto de un pequeño jardín aromático-culinario, ya que en la cocina de mi casa se les da un gran uso.
Este año también han cambiado de ubicación y espero que aguanten mejor el calor.
Como podeis ver en la foto tengo:
-2 Lavanda officinalis,
-1 Lavandula stoeches (el año pasado fue la
que más insectos atraía, la debían encontrar muy sexy porque siempre había
abejorros pululando a su alrededor, al parecer, según sesudos estudios, los
abejorros prefieren las lavandas y las dalias)
2 Mentha
suaveolens, para postres y mojitos (sí, ya sé que el mojito mejor con
hierbabuena, pero era la que encontré a finales de abril, ya pondré alguna
más).
2 Coriandrum sativum (imprescindibles para
mi curry, soy una de las mejores cocineras de curry fuera de la India),
1 Ruta graveolens, en realidad no sé para
qué usarla pero es tan bonita que no me pude resistir. En la Roma antigua si
era usada en muchas recetas, según cuenta Apicius[1], pero en realidad se la
conoce más por sus propiedades tóxicas y/o abortivas que por las cualidades
beneficiosas que proporciona. En cualquier caso aquí os dejo un enlace para
animaros a consumir hierbas de todas clases[2], y que conste que no estoy
alentando al vicio…
1 Origanum vulgae (buenísimo en las
ensaladas o en las pizzas),
1Thymus
citriodonus (¡Qué bien huelen!)
1 Allium schoenoprasum, cebollino, (imprescindible
en los platos del Ayudante de Huerto, que ya se sabe que es un total
afrancesado en lo que a cocina se refiere).
A todas
estas añadimos las plantas residentes (aunque por los años que llevan ya les ha
dado tiempo a terminar su MIR y ser titulares con plaza en propiedad) como son
la lima, el mandarino y el laurel que este año también cambio de maceta.
Y la nueva novísima
de este año es una fresa, Fragaria[3], que parece que se ha
adaptado bien y ya tiene sus primeras flores sobresaliendo entre sus frondosas
hojas. Por cierto que he leído que las hojas tiernas también se consumen como
verdura. Para ello debe recogerse cuando la planta esté bien florida…bueno este
año no innovaremos y esperaremos a poder consumir algunos de sus frutos.
Y ahora para
terminar, os propongo una película con las que os sentiréis identificadas/os, (aunque
conste que a mí me encanta este tiempo): Un
Abril encantado,[4] aunque ya estemos a
finales de mayo y no lo parezca por las numerosas lluvias que cruzan todo el
país. Basada en el libro de Elizabeth von Armin[5]. Arroparos y empezar a
soñar con jardines y flores, brisas llenas de buenos olores, colores mil, días
de sol,…
[1] Apicius, Marco Gavio Apicio, gastrónomo romano del siglo I,
supuesto autor del libro De re coquinaria.
Rico y excéntrico, dilapido su fortuna en busca de los mejores manjares
elaborados en complicadas recetas que recogió en su libro. De re coquinaria en realidad responde más a una recopilación y a añadidos
sucesivos realizados a través de los siglos. La primera edición impresa
corresponde a 1498 (Milán). Fue muy citado, tanto en su época como en siglos
posteriores, y hoy en día es libro de cabecera para numerosos cocineros.
[3] Su nombre proviene
del latín fraga que se deriva de fragum,
fragante, debido al buen olor de su fruto. Las variedades son muchas y varían
en cuanto al tamaño y sabor de sus frutos, ricos en vitamina C y flavonoides.
[4] Un abril encantado (1992) dirigida por Mike Nevell, con Joan
Plowright y Miranda Richardson (Globo de Oro de 1992).
[5] Elizabeth von Armin
(1866-1941): escritora y novelista de vida poco convencional (os recomiendo Todos los perros de mi vida, donde
compara a sus perros, amantes y maridos de forma ácida y divertida). En sus
libros descarga vitriólicas críticas y pullas a la sociedad en la que vive,
acompañada de delicadas descripciones de
jardines, todo ello con mucho sentido del humor).