viernes, 23 de octubre de 2020

Acelgas

 

Y la lluvia sigue cayendo, monótona tras los cristales o furibunda y violenta, en rachas agresivas. Unas veces cae suavemente, como sin ganas, dejándose llevar, lenta y constante, con monótona languidez como los violines de otoño[1], pero de repente se torna fuerte, torrencial, como una estampida de caballos desbocados, y luego, vuelta a empezar. Y mientras tanto mis acelgas ahí siguen, impertérritas, creciendo y creciendo. Verdes y hermosas. Lozanas y desafiantes, tan sólo se me achantan ante el sol de mediodía que las hace languidecer como doncellas victorianas necesitadas de las famosas sales[2]. Pero claro, esas damas se desmayaban por el uso del corsé que les impedía su correcta respiración mientras que mis acelgas crecen libres y felices, solo aturdidas por el sol directo, pero luego se vuelven a levantar.




Estoy muy contenta viendo lo bien que van creciendo (mirad las fotos) pero no consigo encontrar plantones de espinaca por lo que voy a tener que recurrir a iniciar semillero y no sé si a estas alturas del año lo conseguiré. Ya os lo contaré...



[1]  Los largos sollozos de los violines de otoño hieren mi corazón con monótona languidez (“Les  sanglots longs des violons de l'automne blessent mon coeur d'une langueur monotone”) este poema de P. Verlaine (1844-1896) fue el utilizado por los aliados en la 2 Guerra Mundial para comunicar, en clave a la resistencia francesa,  el inicio del desembarco aliado en Normandía el 6 de junio de 1944.

[2] Las famosas “sales”, sales aromáticas o sales volátiles son en realidad sal de amoniaco y fueron usadas ya por los romanos aunque casi todos las identificamos con los mareos y desmayos de las damas inglesas de la época victoriana. Actualmente también las usan como estimulante deportivo en el boxeo o ciertos deportes de choque como el hockey o baloncesto, aunque también tiene sus detractores que avisan del riesgo de su abuso.

lunes, 12 de octubre de 2020

12 de octubre

 

Hoy es 12 de octubre, día de la Hispanidad para unos, día de la Raza para otros, para mí se ha convertido en el “día que que arranco mis últimas plantas de pimientos y cierro la temporada de verano”.





Sí, ya sé que el título me ha quedado un poco largo, pero largo también ha sido el devenir de esta efeméride.

Ya en 1913 se acuñó el término Fiesta de la Raza Española por Faustino Rodríguez-San Pedro, presidente de la Unión Ibero-Americana,   aprovechando la fecha de llegada de Cristóbal Colón a América, en concreto a Guanahaní. En 1918 la fecha alcanza rango de fiesta nacional y en 1926 se propone que el término Raza sea sustituido por el de Hispanidad. En 1935 ya se celebró el Día de la Hispanidad, pero no es hasta 1958, cuando en plena dictadura franquista se estableció por decreto la fiesta del día 12. Esto se refrendó en 1981 como Fiesta Nacional y Día de la Hispanidad y fue ratificado en 1987.

Obviando todo lo que esta fecha tiene de egocentrismo, sólo el término decubrimiento de América es para echarse a temblar, no podemos olvidar este momento por todo lo que representa para nuestras huertas de hoy en día: ¿qué sería de nosotros sin patatas, pimientos, tomates, maíz, además del inigualable chocolate, entre otros productos procedentes del continente americano?.

Así que hoy, mientras escucho a Dvorak y su Sinfonía del nuevo Mundo[1], (que por cierto también lleva a equívoco su título pues en realidad se titula Sinfonía “desde” el nuevo mundo… para que luego digan que el lenguaje no es importante) me dedico a arrancar mis últimas plantas de pimientos y tomates y recolecto sus últimos 4 pimientos de la temporada ya que el frío nocturno ya no permite su correcto desarrollo. ¡Brindemos por el mestizaje!



[1] https://www.youtube.com/watch?v=r9RH0HrzWqw, Aquí os dejo el enlace a la Sinfonía nº 9 en mi menor. Opus 95 (1893) de Antonin Dvorak (1841-1904)

viernes, 2 de octubre de 2020

¿Qué es un olivo?

 


Tenemos un nuevo habitante en la huerta, es un olivo que ha venido de casa de mis padres. De momento está realizando su periodo de adaptación y buscando su sitio. Esperemos que le guste y se lleve bien con sus compañeros, que se adapte al clima, a la insolación, a los riegos y los cuidados que le dispense su hortelana, al viento … y a sus nuevos compañeros que esperemos que no le hagan bullying[1].

Pero, ¿qué es un olivo?. Ya nos lo cuenta Rafael Alberti en su poema:

¿Qué es un olivo?

Un olivo

es un viejo, viejo, viejo

y es un niño con una rama en la frente

y colgado en la cintura

un saquito todo lleno

de aceitunas.

Rafael Alberti (1902-1999)

 

El olivo, Olea europaea, conocido como olivera o aceituno, es un árbol de poca altura en general (aunque puede alcanzar en algunos ejemplares una buena envergadura) y longevo, de tronco grueso y retorcido y bonito porte[2]. Sus hojas lanceoladas van del color gris al verde plateado. Su fruto, la aceituna es la fuente de nuestro acreditado aceite de oliva, punto destacado en lo que se viene conociendo como dieta mediterránea. El periodo de floración es entre mayo y julio, en nuestro hemisferio. Es resistente a las heladas (al menos eso espero yo).

El olivo simboliza la paz, prosperidad, abundancia, la victoria e incluso la castidad. Los egipcios atribuían a Isis su transmisión a los hombres, mientras que en la mitología griega es Atenea la que con un golpe de lanza en el suelo hace brotar un olivo lleno de frutos. El imperio romano tenía en el aceite uno de sus principales productos de comercio. El cristianismo también le dio un papel principal ya que Jesús se reunía con sus discípulos bajo los olivos y tras el diluvio, cuando Noé soltó la paloma, esta regresó con un ramito de olivo en el pico. También entre los judíos es muy apreciado y utilizan el aceite de oliva para sus ceremonias religiosas. Para los árabes era un peso fuerte en su agricultura y aportaron innovaciones en su cultivo, de hecho, la palabra almazara (lugar donde prensan las aceitunas para extraer el aceite) proviene del árabe al-masara.

El olivo ha sido representado ampliamente en la pintura[3], en la escultura[4], en poemas[5] y canciones[6], en el refranero[7], en adivinanzas[8], en películas[9]

Vamos, un olivo es eso y mucho más y mi huerto se ha enriquecido con uno, no creo que mi producción de aceite sea muy grande pero todo se andará.

 

 

 



[1] Acoso físico, verbal o psicológico ejercido contra alguien por sus compañeros de forma reiterada.

[2] Aquí está su desgracia porque por su belleza se ha puesto de moda y como consecuencia se están arrancando olivos centenarios para reubicarlos en jardines privados, rotondas, parques. Muchos de ellos son vendidos en el extranjero por lo que ha sido necesario su regulación para evitar este expolio, aunque no está tan claro en todas las comunidades

[3] ¿Quién no recuerda la paloma de la paz de Picasso? Su primera litografía es de 1949 para el Congreso Mundial de la Paz celebrado ese año en París. Posteriormente se convirtió en emblema de todos los congresos de la Paz en los que Picasso introdujo pequeñas variaciones sobre el dibujo original. Este es un ejemplo, pero hay muchísimos más: J.Singer Sargent, Monet, Degas, Dalí, El Greco, Matisse… Os animo a  buscarlos.

[4] ¿Y la imaginería religiosa de semana santa con el huerto de los olivos?

[5] Sobre el olivar/se vió la lechuza/volar y volar (…) Antonio Machado (1875-1939). Como Machado muchos poetas han tenido al olivo como fuente de inspiración.

[6] Quizás una de las más conocidas sea el poema Aceituneros escrito por Miguel Hernández en  1937, ahora himno oficial de la provincia de Jaén, aquí dejo el enlace a una interpretación del mismo por Paco Ibáñez << https://www.youtube.com/watch?v=QxeFEBSAOUs>>

[7] Cada mochuelo a su olivo; Mientras tengan fruto los olivos, serán sus amigos los estorninos; Flor del olivo en abril, aceite para el candil…

[8] Negra por dentro, negra por fuera, es mi corazón negra madera (la aceituna)

[9] Icíar Bollaín dirigió una película en 2016, El Olivo protagonizada por Javier Castillo y Anna Castillo (ganadora en la categoría Mejor Actriz revelación de los Goya, 31 edición)