martes, 12 de enero de 2021

La nevada

 

Pues sí, claro que voy a hablar sobre la gran nevada. No voy a ser la única que no lo hace. Y os contaré los resultados en mi pobre huerta. El viernes comenzó a nevar y al amanecer del sábado ya estaban totalmente cubiertas las dos mesas por la nieve. En principio no me preocupaba porque las espinacas estaban cubiertas por medias botellas de agua. El domingo por fin dejó de nevar y comencé la operación Misión Rescate[1]. 




En primer lugar, retire la nieve que cubría a las pobres acelgas, estas aparecieron lacias y parecía que medio moribundas. Después destape los pequeños plantones de espinacas. Toda la nieve retirada la tuve que recoger en cubos y transportar a la pila y dejar correr agua para no provocar una glaciación en mis tuberías.




Después tocaba evaluar daños, pues bien, las espinacas estaban más o menos bien, pero misterio, una de las botellas de plástico que las cubría había desaparecido y con ella el pequeño brote de espinaca (era uno de los más pequeños y retrasados).

…y las acelgas, os preguntaréis, pues bien, ellas hoy martes están lindas y orondas como si nada hubiese pasado, bueno alguna hojilla un poco fea pero nada más.

Año de nieves, año de bienes…, no digo más.

 



[1] En 1967 la Dirección General de Bellas Artes ofreció una convocatoria, con la que pretendía animar a escuelas y colegios, sobre todo rurales, a crear grupos de rescate de bienes de patrimonio. En principio se inscribían un maestro y 5 alumnos por grupo. Posteriormente TVE y RNE, en colaboración con la Dirección General de Bellas Artes, contribuirían a su difusión, en los años 70 y 80 del siglo XX, con el programa Misión Rescate. Se formaron equipos por toda España a los que se entrevistaba y se entregaban distinciones que llevaban aparejados premios en metálico y menciones especiales, además de la posibilidad de aparecer en la tele. Unido a esto también existieron los llamados Comandos de Rescate dirigidos por un profesor o catedrático de enseñanza media. También podían inscribirse alumnos de forma individual a los que se denominaba Cuerpo de Batidores, que podían agruparse en Patrullas y que no contaban con ningún adulto que los dirigiese.  Como veis todo destilaba un tufillo militar muy propio del régimen en que se inició. Contaban con reglas estrictas y decálogos de comportamiento. Si bien hoy vemos que muchas veces se descontextualizaron los objetos rescatados y se quebró el registro arqueológico, también hay que reconocer que su valor educativo logró en muchas ocasiones que se revalorizase y comprendiese mejor el entorno histórico-artístico-arqueológico  y se creasen actitudes de respeto hacia el  Patrimonio local, lo cual se tradujo  en una mejor conservación. Os dejo el enlace a uno de sus programas:

<https://www.google.es/search?sxsrf=ALeKk031rKpI4tjvRtXt-KWuu2Y8mBPprw:1610363117598&source=univ&tbm=isch&q=programas+de+mision+rtescate+en+rtve&sa=X&ved=2ahUKEwjxrNWM3pPuAhXxEWMBHc21DDwQ7Al6BAgJEAo&biw=1536&bih=722&dpr=1.25#imgrc=jjEwgBRvlMA_HM>

viernes, 11 de diciembre de 2020

Esperando a Santa Lucía y al solsticio

 

Mi huerta está supertranquila, relajada viendo caer las últimas hojas de los árboles cercanos, celebrando esa lluvia dorada que se empeña en tapizar el suelo. Tan sólo de tarde en tarde he de quitar algunas hojas caídas, vigilar el semillero de las espinacas, que va muuuuuy, pero que muuuuy lento, y recolectar hojas de acelgas. Para acelerar el semillero los he cubierto con partes de botellas de plástico. Ya sé que no queda muy estético pero espero que sea efectivo…



Ya no tengo nada más que hacer, me siento como si la malvada Jezibaba[1] me hubiese echado la maldición y me hubiera convertido en una burbuja ociosa para toda la eternidad.

Ah, eso sí, también he podado la lavanda, y ahora me dedico vigilar a la lima y al kumquat, esperando que llegue el anhelado solsticio de invierno para que los días comiencen a crecer y la noche a retroceder. Pero ya se sabe lo que dice el refrán: “Por Santa Lucía, la noche más larga y el más corto día”. El caso es que Santa Lucía se celebra el 13 de diciembre y claro, surge la duda porque siempre hemos creído que esa noche más larga es la del solsticio de invierno, es decir esa noche que oscila entre los días 20-23 de diciembre…Pero como todo tiene explicación también sabemos que esto se debe al cambio del calendario juliano por el gregoriano en 1582. Hasta entonces se había ido acumulando un desfase con el año astronómico y en este momento se regulariza y desaparecen 10 días de golpe, con lo que ya nos vuelven a casar las fechas. Sin embargo, la iglesia ortodoxa sigue manteniendo el calendario juliano en sus celebraciones y por ello en los países nórdicos se celebra la fiesta de Santa Lucía con niños con coronas de velas (espero que ahora serán de leds para no ocasionar un accidente fortuito con las llamas) como resurgir de la luz tras esa noche más larga. Resulta paradójico que esta santa, que se arrancó los ojos y que vivió su corta vida a oscuras, sea tanto patrona de la vista como símbolo de luz. Bueno, cosas de las religiones, mejor disfrutemos con el tema de The Beatles dedicado a otra Lucía[2] o con el clásico de Serrat[3] mientras esperamos al solsticio.



[1] Eso le dice la bruja Jezibaba a la protagonista de la ópera Rusalka de A. Dvorak (1841-1904) en el III acto. La obra, según libreto inspirado en las leyendas eslavas y en el cuento de La sirenita de H.C. Andersen, narra las desventuras de una ninfa o ser de las aguas, que quiere convertirse en humana por amor a un mortal pero termina en tragedia total, el amado muerto y ella condenada a vagar siendo burbuja en las aguas toda la eternidad.

[2] <https://www.youtube.com/watch?v=naoknj1ebqI> Lucy on the skay with diamonds

Aunque siempre corrió el rumor, no confirmado por los Beatles pero adecuado a la época y a las experiencias con drogas de ese momento, de que en realidad era una oda al LSD, acrónimo que se formaba con las iniciales del título de la canción. Este rumor ha persistido hasta hoy. También es curiosa la historia de por qué se llamó Lucy al esqueleto de Australophitecus aferensis, de 3,2 millones de años conocida como abuela de la humanidad. Pues bien, muy sencillo, en 1974 sus descubridores, Johanson, Coppens y Taireb, estaban escuchando el tema de los Beatles y por ello le dieron ese nombre.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Una carrera loca

 

Ya en noviembre, con algo más de fresco y con días nubosos mi huerta sigue tirando. Se acompasa al ritmo lento y sosegado de los días. Aunque quizás no debiera decir eso de “lento” porque las acelgas han decidido por su cuenta y riesgo lanzarse a una carrera imparable cual personajes de los autos locos[1]. Yo las cortó (y me las como, tiernas y fresquísimas por supuesto) y ellas de la noche a la mañana crecen. Si una despunta las demás luchan por no dejarla escapar, por no permitir la fuga como un pelotón de ciclistas empeñados en ir agrupados. Así que la conclusión es que su ritmo de crecimiento es inmejorable. Hay una que parece la líder que siempre va un poco por delante, luego está el pelotón y finalmente tengo el farolillo rojo, que lo fue desde sus inicios. Esta última siempre fue más débil, tanto que al principio creí que no sobreviviría. Ahora se la ve más pequeña pero avanza firme arropada por su pelotón (creo que se nota que soy seguidora de la Vuelta y del Tour, aunque no del Giro, y me pregunto yo misma cuál es la razón y la desconozco).



Aunque hablando de locos, la palma se la lleva la tomatera. Cuando arranque las tomateras había una que seguía teniendo tomatitos, pequeños, así que la deje. Los tomatitos se pusieron rojos y los recolecté pero, aún así seguía existiendo un pequeño tomatito verde. Total, ya que soy una hortelana bondadosa y muy condescendiente, la deje tal cual, podando todas las ramas que no tenían nada y ¡sorpresa!: el tomatito siguió creciendo y ahora incluso madurando, pero para mas inri, ahora ha echado flores en noviembre, y ya apuntan nuevos tomatitos. Como está con las acelgas creo que se habrá contagiado y también querrá participar en esta loca carrera. Pienso que la asociación le está viniendo bien por lo que quizás me plantee el año que viene plantar acelgas y tomates juntos.





Ah, por fin me decidí y ya he plantado las semillas de espinacas, pero eso lo dejo para otro día. Parodiando a Tip y  Coll[2]: la próxima semana… hablaremos de las espinacas.



[1] Los autos locos, es una serie de dibujos animados de Hanna-Barbera con 11 coches y sus pilotos que intentan ganar el título de Piloto más Loco del Mundo. Mi preferido era el villano Pierre Nodoyuna y su diabólico perro Patán, a los que siempre les salía todo mal (sí, como al pobre Coyote de El Coyote y el Correcaminos, obra del mismo guionista por cierto). El resto de pilotos no tenían desperdicio desde los hermanos cavernícolas, los Tenebrosos, el profesor Locovitchel, el leñador y el castor, el granjero Lucas y el oso miedoso, los chatarreros, los mafiosos, los militares,  el barón Hans Fritz (basado en el piloto de aviones conocido como el barón rojo en la Primera Guerra Mundial), y por supuesto Penélope Glamour y Pedro Bello. Fue muy popular en los años 70 y 80 del siglo pasado. Aquí os dejo el enlace, seguro que los recordáis y os reis recordando la risilla de Patán:

<https://www.youtube.com/watch?v=gNTol7swS00>

[2] Tip y Coll, fueron una famosa pareja de humoristas (1967-1995).  En la década de 1960 sus tics y sus frases hechas eran adoptados por el público y una de sus frases más célebres era “la próxima semana, hablaremos del gobierno” que decían al finalizar su intervención en el programa de tv 625 líneas y con la que se burlaban de la censura pública que perduraba en los años de la Transición. Su última aparición fue en un especial de Nochevieja en 1995. Su humor rozaba el absurdo y el surrealismo y tuvieron gran éxito.

<https://www.bing.com/videos/search?q=tip+y+coll+youtube+ma%c3%b1ana+hablaremos+del+gobierno&&view=detail&mid=4C5117E42A3F5B52E3EB4C5117E42A3F5B52E3EB&&FORM=VRDGAR&ru=%2Fvideos%2Fsearch%3Fq%3Dtip%2By%2Bcoll%2Byoutube%2Bma%25c3%25b1ana%2Bhablaremos%2Bdel%2Bgobierno%26%26FORM%3DVDVVXX>

viernes, 23 de octubre de 2020

Acelgas

 

Y la lluvia sigue cayendo, monótona tras los cristales o furibunda y violenta, en rachas agresivas. Unas veces cae suavemente, como sin ganas, dejándose llevar, lenta y constante, con monótona languidez como los violines de otoño[1], pero de repente se torna fuerte, torrencial, como una estampida de caballos desbocados, y luego, vuelta a empezar. Y mientras tanto mis acelgas ahí siguen, impertérritas, creciendo y creciendo. Verdes y hermosas. Lozanas y desafiantes, tan sólo se me achantan ante el sol de mediodía que las hace languidecer como doncellas victorianas necesitadas de las famosas sales[2]. Pero claro, esas damas se desmayaban por el uso del corsé que les impedía su correcta respiración mientras que mis acelgas crecen libres y felices, solo aturdidas por el sol directo, pero luego se vuelven a levantar.




Estoy muy contenta viendo lo bien que van creciendo (mirad las fotos) pero no consigo encontrar plantones de espinaca por lo que voy a tener que recurrir a iniciar semillero y no sé si a estas alturas del año lo conseguiré. Ya os lo contaré...



[1]  Los largos sollozos de los violines de otoño hieren mi corazón con monótona languidez (“Les  sanglots longs des violons de l'automne blessent mon coeur d'une langueur monotone”) este poema de P. Verlaine (1844-1896) fue el utilizado por los aliados en la 2 Guerra Mundial para comunicar, en clave a la resistencia francesa,  el inicio del desembarco aliado en Normandía el 6 de junio de 1944.

[2] Las famosas “sales”, sales aromáticas o sales volátiles son en realidad sal de amoniaco y fueron usadas ya por los romanos aunque casi todos las identificamos con los mareos y desmayos de las damas inglesas de la época victoriana. Actualmente también las usan como estimulante deportivo en el boxeo o ciertos deportes de choque como el hockey o baloncesto, aunque también tiene sus detractores que avisan del riesgo de su abuso.

lunes, 12 de octubre de 2020

12 de octubre

 

Hoy es 12 de octubre, día de la Hispanidad para unos, día de la Raza para otros, para mí se ha convertido en el “día que que arranco mis últimas plantas de pimientos y cierro la temporada de verano”.





Sí, ya sé que el título me ha quedado un poco largo, pero largo también ha sido el devenir de esta efeméride.

Ya en 1913 se acuñó el término Fiesta de la Raza Española por Faustino Rodríguez-San Pedro, presidente de la Unión Ibero-Americana,   aprovechando la fecha de llegada de Cristóbal Colón a América, en concreto a Guanahaní. En 1918 la fecha alcanza rango de fiesta nacional y en 1926 se propone que el término Raza sea sustituido por el de Hispanidad. En 1935 ya se celebró el Día de la Hispanidad, pero no es hasta 1958, cuando en plena dictadura franquista se estableció por decreto la fiesta del día 12. Esto se refrendó en 1981 como Fiesta Nacional y Día de la Hispanidad y fue ratificado en 1987.

Obviando todo lo que esta fecha tiene de egocentrismo, sólo el término decubrimiento de América es para echarse a temblar, no podemos olvidar este momento por todo lo que representa para nuestras huertas de hoy en día: ¿qué sería de nosotros sin patatas, pimientos, tomates, maíz, además del inigualable chocolate, entre otros productos procedentes del continente americano?.

Así que hoy, mientras escucho a Dvorak y su Sinfonía del nuevo Mundo[1], (que por cierto también lleva a equívoco su título pues en realidad se titula Sinfonía “desde” el nuevo mundo… para que luego digan que el lenguaje no es importante) me dedico a arrancar mis últimas plantas de pimientos y tomates y recolecto sus últimos 4 pimientos de la temporada ya que el frío nocturno ya no permite su correcto desarrollo. ¡Brindemos por el mestizaje!



[1] https://www.youtube.com/watch?v=r9RH0HrzWqw, Aquí os dejo el enlace a la Sinfonía nº 9 en mi menor. Opus 95 (1893) de Antonin Dvorak (1841-1904)

viernes, 2 de octubre de 2020

¿Qué es un olivo?

 


Tenemos un nuevo habitante en la huerta, es un olivo que ha venido de casa de mis padres. De momento está realizando su periodo de adaptación y buscando su sitio. Esperemos que le guste y se lleve bien con sus compañeros, que se adapte al clima, a la insolación, a los riegos y los cuidados que le dispense su hortelana, al viento … y a sus nuevos compañeros que esperemos que no le hagan bullying[1].

Pero, ¿qué es un olivo?. Ya nos lo cuenta Rafael Alberti en su poema:

¿Qué es un olivo?

Un olivo

es un viejo, viejo, viejo

y es un niño con una rama en la frente

y colgado en la cintura

un saquito todo lleno

de aceitunas.

Rafael Alberti (1902-1999)

 

El olivo, Olea europaea, conocido como olivera o aceituno, es un árbol de poca altura en general (aunque puede alcanzar en algunos ejemplares una buena envergadura) y longevo, de tronco grueso y retorcido y bonito porte[2]. Sus hojas lanceoladas van del color gris al verde plateado. Su fruto, la aceituna es la fuente de nuestro acreditado aceite de oliva, punto destacado en lo que se viene conociendo como dieta mediterránea. El periodo de floración es entre mayo y julio, en nuestro hemisferio. Es resistente a las heladas (al menos eso espero yo).

El olivo simboliza la paz, prosperidad, abundancia, la victoria e incluso la castidad. Los egipcios atribuían a Isis su transmisión a los hombres, mientras que en la mitología griega es Atenea la que con un golpe de lanza en el suelo hace brotar un olivo lleno de frutos. El imperio romano tenía en el aceite uno de sus principales productos de comercio. El cristianismo también le dio un papel principal ya que Jesús se reunía con sus discípulos bajo los olivos y tras el diluvio, cuando Noé soltó la paloma, esta regresó con un ramito de olivo en el pico. También entre los judíos es muy apreciado y utilizan el aceite de oliva para sus ceremonias religiosas. Para los árabes era un peso fuerte en su agricultura y aportaron innovaciones en su cultivo, de hecho, la palabra almazara (lugar donde prensan las aceitunas para extraer el aceite) proviene del árabe al-masara.

El olivo ha sido representado ampliamente en la pintura[3], en la escultura[4], en poemas[5] y canciones[6], en el refranero[7], en adivinanzas[8], en películas[9]

Vamos, un olivo es eso y mucho más y mi huerto se ha enriquecido con uno, no creo que mi producción de aceite sea muy grande pero todo se andará.

 

 

 



[1] Acoso físico, verbal o psicológico ejercido contra alguien por sus compañeros de forma reiterada.

[2] Aquí está su desgracia porque por su belleza se ha puesto de moda y como consecuencia se están arrancando olivos centenarios para reubicarlos en jardines privados, rotondas, parques. Muchos de ellos son vendidos en el extranjero por lo que ha sido necesario su regulación para evitar este expolio, aunque no está tan claro en todas las comunidades

[3] ¿Quién no recuerda la paloma de la paz de Picasso? Su primera litografía es de 1949 para el Congreso Mundial de la Paz celebrado ese año en París. Posteriormente se convirtió en emblema de todos los congresos de la Paz en los que Picasso introdujo pequeñas variaciones sobre el dibujo original. Este es un ejemplo, pero hay muchísimos más: J.Singer Sargent, Monet, Degas, Dalí, El Greco, Matisse… Os animo a  buscarlos.

[4] ¿Y la imaginería religiosa de semana santa con el huerto de los olivos?

[5] Sobre el olivar/se vió la lechuza/volar y volar (…) Antonio Machado (1875-1939). Como Machado muchos poetas han tenido al olivo como fuente de inspiración.

[6] Quizás una de las más conocidas sea el poema Aceituneros escrito por Miguel Hernández en  1937, ahora himno oficial de la provincia de Jaén, aquí dejo el enlace a una interpretación del mismo por Paco Ibáñez << https://www.youtube.com/watch?v=QxeFEBSAOUs>>

[7] Cada mochuelo a su olivo; Mientras tengan fruto los olivos, serán sus amigos los estorninos; Flor del olivo en abril, aceite para el candil…

[8] Negra por dentro, negra por fuera, es mi corazón negra madera (la aceituna)

[9] Icíar Bollaín dirigió una película en 2016, El Olivo protagonizada por Javier Castillo y Anna Castillo (ganadora en la categoría Mejor Actriz revelación de los Goya, 31 edición)

jueves, 24 de septiembre de 2020

A rey muerto, rey puesto

 

A rey muerto rey puesto[1], se acabó el reinado de los tomates y pimientos y comienza una nueva era: la de las acelgas.




Hoy he ido a comprar plantones de acelgas y el vendedor insistía en decirme que eran las últimas y que aquí ya no se me darían. Yo insistía en que todos los años las planto en septiembre y se me dan bien. Él insistía en que esta zona es muy fría, yo erre que erre que si se me dan. Finalmente, le insisto y le digo que yo no las dejo crecer mucho ya que las consumimos en forma de ensalada de brotes frescos. Finalmente he comprado 6 plantones y no sé si la semana que viene tendrá alguno más.

Al llegar a casa lo primero que tengo que hacer es arrancar las matas de tomates y pimientos, tan sólo se salvan las que ya tienen fruto en proceso de maduración. Con el resto soy igual de inclemente que ellas conmigo, no me han dado tomates, yo no doy clemencia. Me siento como una vieja tirana al estilo de Juego de Tronos[2], pero para colmo yo no tengo dragones domesticados. Y conste que eso me vendría fenomenal para cuando necesitase calor para mis plantones en pleno invierno. Los llevaría a una escuela para dragones hortelanos donde les enseñarían a soplar su chorro de fuego muy, muy ligeramente y por encima de mis plantas para proporcionarlas la temperatura adecuada, les enseñarían a volar bajo y despacio para crear un microclima… Y ya puestos podrían patrullar alrededor de la huerta espantando a todo aquel que quisiera herirla, ya sean pulgones, arañas, conejos … creo que tendría tanto éxito que pronto podría abrir sucursales en todo el mundo, y yo, como propietaria de la idea me haría de oro y podría seguir creando nuevos huertos cada vez más eficientes[3].

 



[1] Dicho popular que se atribuye a Felipe V cuando en medio de una batalla de la Guerra de Sucesión sus hombres le recriminaron su presencia y querían ponerlo a salvo. Él contestó si muero otro rey vendrá, a rey muerto, rey puesto. Viene a cuento ya que fue el primer rey de la Casa Borbón ¿será Felipe VI el último de la Casa Borbón u otro rey vendrá?

[2] Serie  de gran éxito, que casi todo el mundo vio. Es curioso que yo que no he visto ni un capítulo de ella, me sepa la historia, aunque sólo de oídas.

[3] Para ambientar musicalmente este espacio os dejo este enlace <<https://www.youtube.com/watch?v=f9vcw2MDJTo>>