miércoles, 29 de agosto de 2018

¿tomates?


Tomates tempraneros, jajá, tempraneros los llaman. Ayer la Sra.P me regaló unos cuantos tomates de unos amigos con huerto. Eran los primeros que recogían de esta variedad (¡¡¡ jajajá, es que me parto… tempraneros, jjjj … y estamos a finales de agosto!!!). Por lo visto este año la cosecha de tomates ha sido muy mala y tardía en general por esta zona, todos los hortelanos se quejan de lo mismo, pocos tomates, muy tardíos, matas que no crecían, tomates que no maduraban, flores que no daban fruto, ¿qué ha pasado? Yo no es que me alegre de este malestar general, pero por lo menos pienso que no todo ha sido culpa mía.

Este año con los buenos plantones que me regaló la Sra.P (de la huerta de su madre, acreditada hortelana) pensé que arrasaría, que me saldrían por las orejas sabrosos y hermosos tomates, pero ay, el destino es caprichoso, la fuerza del destino[1]no se puede dirigir ni cambiar, las Moiras[2] mandan. Si hasta el mismo Zeus[3] estaba sujeto a sus designios, que puedo hacer yo, simple mortal, si ellas han decidido por adelantado la evolución de mis tomates.

 Sí, supongo que después de este preámbulo habréis adivinado el triste desenlace, a estas alturas del verano de las tres matas de tomates, variedad QuinoDolores, ninguna, repito ninguna, ha dado fruto. Si es verdad que salían flores, que los insectos y yo misma polinizábamos con afán, pero ninguna pasó a tener fruto.


 De las otras dos matas, variedad cherry, una de ellas parece que funcionó algo mejor y ayer pudimos recoger 6 tomatitos que junto con otros 12 que quedan por madurar ha sido todo lo que nos han ofrecido.



 
 
Otra mata, esta comprada, variedad Rosa (Solamun lycopersicon) se ha permitido un único tomate grande y hermoso que todavía se encuentra madurando.

 

Eso sí, todas las matas han sido frondosas, verdes, sanas y hermosas como ninguna. Podíamos haber ganado cualquier concurso de belleza. No hemos sufrido invasión de pulgón, ni de cochinilla, ni de otras plagas, apenas una pequeña intentona a principios de verano que pude controlar fácilmente con fumigaciones con agua y jabón potásico. Este es un buen insecticida, no sistémico, que no daña la planta y no requiere plazo de seguridad para recoger los frutos. Además previene también la aparición de la negrilla al lavar la melaza de los insectos.

En fin…menos mal que los pimientos de Padrón se han comportado y sigo comiendo  pimientos a estas alturas.




[1] Como diría Verdi (1813-1901) no se puede controlar el destino, es una fuerza imparable. Para deleitaros os incluyo este enlace a la Obertura de su ópera La Forza del Destino (1862), basado en la obra del Duque de Rivas Don Álvaro o la fuerza del sino (1835) su tono trágico y dramático representa fielmente mi ánimo hortelano <https://www.youtube.com/watch?v=CkIb_VkY6dw>
[2] Las Moiras en la mitología griega son las personificaciones del destino (su equivalente entre los romanos son las Parcas).Eran divinidades primigenias al margen del devenir y de los otros dioses, aunque más tarde Zeus tendría poder sobre ellas. Esto se cree una elaboración posterior para encajar en el sistema patriarcal olímpico. Se personifican en tres mujeres.
[3] Zeus, padre de los dioses y de los hombres en la mitología griega, gobernaba el Olimpo y sus habitantes (su equivalente romano es Júpiter).